El paso del huracán Agatha ha afectado a cientos de familias en Oaxaca, uno de los Estados más pobres del país, que están exigiendo ayuda en medio de las elecciones.

Hace tan solo unos días en Barra de Copalita, en el municipio de San Miguel del Puerto, sus habitantes luchaban por deshacerse de toneladas de lodo por el desborde del río Copalita. “Hay personas que se quedaron sin nada, sólo se quedaron con lo que tenían puesto”, relató Blanca Santiago, de 31 años, una de los múltiples personas afectadas por el huracán Agatha.

Pero hoy, y después de no recibir ninguna clase de ayuda hasta el momento, han quemado las urnas y las boletas de las elecciones para exigir alguna clase de apoyo para los más de 35 mil afectados, según los primeros reportes. El año pasado el Gobierno federal desapareció el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), un fideicomiso para esta clase de emergencias.

En la comunidad de El Encinal Colorado, en el municipio de San Juan Guichicovi, también se han llevado a cabo protestas en inconformidad por su expresidente municipal, Raynel Ramírez. Según el diario Reforma, han sido incendiadas alrededor de 4 mil 500 boletas, principalmente en la Costa y Sierra Sur del Estado, en al menos 11 casillas.

El delegado del INE en Oaxaca, Edgar Humberto Arias, informó en entrevista con Expansión que 81 casillas no se instalaron en la entidad: 48 debido a las afectaciones provocadas por el huracán, en los municipios cercanos a San Pedro Pochutla, Puerto Escondido y Huatulco; y 33 debido a conflictos políticos.

“Casillas que ya no pudimos entregar por el estado de desastre: 48. Son 450 votantes promedio por casilla, multiplíquenlo por 48 (las personas que no emitirán su voto), pero a ver, estas personas incluso sí tienen la oportunidad, podrán votar en las (casillas) especiales”, comentó.

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