¿Quieres recibir notificaciones de nuestro sitio web?

PGR admite que testigos clave en Ayotzinapa fueron torturados

La Procuraduría General de la República ha confirmado mediante pruebas periciales que dos testigos cruciales en el caso AyotIzinapa tenían claras pruebas de tortura en el momento de presentar su declaración, lo cual debió invalidar en el acto su testimonio. Patricio Reyes Landa es uno de los principales testigos que respaldan la hipótesis oficial, donde los normalistas de la escuela Isidro Burgos fueron quemados primero y luego aventados a un río. Sin embargo su declaración ha quedado invalidada al demostrarse que mostraba signos de tortura en el momento de ser capturado. (Vía: Animal Político)

En la misma circunstancia ha quedado el caso de Jonathan Orozco, alias el Jona. Cuando la Comisión Nacional de Derechos Humanos quiso investigar los indicios de tortura en este detenido, la PGR tardó más de un mes en autorizar que se revisara al testigo; y cuando finalmente CNDH asistió al encuentro con el testigo, éste no se pudo dar pues ya había sido trasladado a otro penal.

Estos hechos hacen que la “verdad histórica” se tambalee; y, muy por el contrario, pone el duda el proceder de la PGR en el caso. A eso habría que agregar que estos dos testigos cruciales estuvieron arraigados por ochenta días antes de ser consignados. (Vía: El Universal)

Sin embargo, para Alfredo Higuera, el fiscal del caso Iguala, el expediente no se tambalea ante estas revelaciones. A su parecer únicamente se invalidan los dos testimonios de los testigos donde el Protocolo de Estambul (método más efectivo para estos casos) demostró que los detenidos habían recibido lesiones que se corresponden con la tortura.

 

//platform.twitter.com/widgets.js

El fiscal admitió que al menos ocho de los detenidos han alegado que sus declaraciones sobre el caso Ayotzinapa ocurrieron bajo tortura pero solo dos dieron positivo en las pruebas correspondientes. También admitió que estos dos peritajes se suman a las irregularidades encontradas en las investigaciones que dirigió Tomás Zerón. Es de recordarse que al menos uno de los ocho detenidos había declarado que los estudiantes eran sicarios del grupo enemigo. (Vía: Proceso)

Ahora que la PGR admite que es probable que dos de esas declaraciones hayan ocurrido bajo tortura, es de preguntarse qué otra partes de la “verdad histórica” podrían bien ser simples mentiras.