Senado gasta 27 millones anuales en galletas

Como ustedes sabrán muy bien, en este país cuando un gobierno anuncia austeridad, quiere decir que todos se apretarán el cinturón menos los políticos, capaces de gastar mucho en frivolidades. El Senado, por ejemplo, gasta 27 millones de pesos anuales en snacks.

Sí: frituras, bocadillos, café, galletas, papas, fruta. En esos snacks se van, en promedio, 27 millones 336 mil 733 pesos al año.

Barbosa, que tiene buen diente, y otros senadores.

¿Se imaginan cuántas cosas hubieran podido hacerse con todo ese dineral? ¿Cuántas casa de damnificados se hubieran construido? ¿Cuánto material médico se hubiera adquirido? ¿Cuántos alumnos se hubieran becado?

De 2015 al 2017, los senadores 12 mil reuniones formales donde se gastaron 82 millones de pesos. ¡Mejor que lleven su propio lunch! Total: ya tienen un gran estipendio por alimentos.

Para colmo, no todas las reuniones son cuantificadas. Pero, de los actos y reuniones de los que sí se tiene registro, se gasto en promedio nada más y nada menos que seis mil pesos por cada reunión.

Barbosa, que tiene buen diente, y otros senadores.

Yep: 6 mil pesos en snacks y café por cada reunión en donde o no hicieron nada trascendente o se aprobó un agravio, como la Ley de Seguridad Interior.

Por si fuera poco, según Excelsior cada sesión del pleno del Senado hasta 50 mil pesos en café y bocadillos. Eso es 11 millones de pesos desde el 2015.

Por supuesto, nadie está en contra de que los senadores tomen café o galletas, pero no hace falta ser un experto para admitir que ese gasto es excesivo por donde se le vea.

¡Que coman pasteles!”

Ojalá cuando lleguen épocas aún más austeras, los recortes empiecen precisamente por las galletitas de los senadores. En fin, ya vimos por qué Barbosa tiene cintura de Bowser.

Con información de Excélsior