Que siempre sí deja Carlos Marín la Dirección General Editorial de Milenio

Comenzó ayer como un chisme de Twitter y hoy en la mañana lo confirmó el mismo diario en sus versiones impresa y digital: Carlos Marín deja, luego de 19 años, la dirección editorial de Milenio para ser transferido como asistente de la Presidencia Ejecutiva de Multimedios, la empresa padre del periódico.

Milenio y Multimedios dicen, en un comunicado titulado “MOVIMIENTO ESTRATÉGICO” (las mayúsculas así como gritando son suyas), confirmaron el rumor que comenzó a correr alrededor de la media noche de ayer. Al parecer, en Milenio se está preparando una “profunda transformación empresarial debido a la obligada reconversión digital y tendencia que enfrentan los medios periodísticos en el mundo[, además del] crecimiento de nuevas empresas de comunicación del Grupo Multimedios” (Vía: Milenio)

Marín mantendrá sus espacios en el periódico y en la televisión: su programa y su columna “Asalto a la razón”se mantendrán, así que no fue un despido sino, quizá un movimiento interno frente a los cambios políticos que ocurrirán a finales de este año.

Hasta ahora, no se ha anunciado quién sustituirá a Marín al frente de Milenio, tan sólo cuál es su nueva oficina. Por alguna razón que no terminamos de entender, el comunicado empresarial cierra con  el siguiente párrafo:

“Carlos Marín quiere hacer énfasis en el magnífico y caluroso liderazgo que en la empresa madre, Multimedios, ejerce su querido amigo Francisco A. González Sánchez.” (Vía: Milenio)

Ya algunos comentaristas y columnistas de la misma línea ideológica de Marín están insinuando que el movimiento no tiene que ver con una decisión empresarial sino política: como si la llegada de López Obrador a Palacio Nacional fuera la responsable directa. Pablo Hiriart, columnista de El Financiero tuiteó en la madrugada de hoy que la salida de Marín y el final del programa de Carlos Ramos Padilla, en ABC Radio, fueran parte de una ‘purga’:

Lo que queda claro es que la voz de Marín no será silenciada, como sí ocurrió con el discurso de odio de Ricardo Alemán tras sus tuits y RT invitando ‘jocosamente’ a sus lectores a asesinar a López Obrador: Marín tendrá su columna y su programa, además de que, evidentemente, seguirá siendo una voz reconocida en el medio.