Indígenas de Santa Clara del Cobre acusan a Diócesis de discriminarlos

El proceder de los religiosos señalados atentan contra siglos de organización barrial y van en detrimento del patrimonio cultural de Michoacán y México.
Michoacán

Los pobladores de Santa Clara del Cobre, Michoacán, denunciaron a la Diócesis de Tacámbaro ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), pues han considerado que la Diócesis está violando sus tradiciones. En conferencia de prensa, los pobladores dieron a conocer que el obispo de la Diócesis de Tacámbaro, Gerardo Díaz Vázquez y el sacerdote Heriberto Díaz Piñón, buscan reestructurar el modelo de organización de barrios que tienen en la comunidad, una estructura que forma parte de sus usos y costumbres. También los acusan de haber suspendido desde hace dos años las celebraciones de festividades religiosas propias de la comunidad. 

Los representantes de tres de los seis barrios de Santa Clara del Cobre denunciaron que consideran que ambos prelados han violentado sus derechos humanos e indígenas, de autonomía, Usos y Costumbres y libre determinación, asentados en la Constitución Mexicana y en tratados internacionales. Estos jefes de barrio reclamaron que, el 17 de noviembre de 2015, el obispo Gerardo Díaz dejó “inactivos” todos los cargos de la organización comunal (a excepción del de mayordomo), siendo que esas atribuciones no le corresponden:

“La organización está mucho antes de que llegaran el sacerdote y el obispo, no tiene por qué meterse adentro de nuestra organización, nos la están acabando” expresó Ernesto Pureco, uno de los jefes de barrio de la comunidad.

De acuerdo con los cabezas de barrio, los problemas empezaron con la llegada del sacerdote Heriberto Díaz Piñón en 2008, quien comenzó a minar el modelo de organización comunal, al grado que desde 2014 ya no se realizan fiestas tradicionales como la procesión de “La lavandera” y la de “Las pastoras”. En un video proporcionado por la defensa de los pobladores de Santa Clara, se puede ver el momento en el que el obispo de Tacámbaro prohíbe la continuidad de los cargos comunales y, además, exige que no se haga ninguna festividad tradicional “para rescatar y purificar las tradiciones religiosas”.

Según el obispo Gerardo Díaz, se trata de una medida que los propios pobladores habrían pedido, debido a la falta de claridad en los procedimientos que realizaban los barrios, mismos que habrían ido “corrompiendo la organización y a las personas que las representan”. Al respecto, integrantes del Colectivo Emancipaciones, abogados litigantes responsables del caso, advirtieron que el proceder del obispo y el párroco señalados atentan contra siglos de organización barrial organizada en Santa Clara, ya que esta cancelación de fiestas religiosas arraigadas va en detrimento del patrimonio cultural de Michoacán y México.

Tras aclarar que los representantes barriales no tiene facultades como autoridades administrativas, Orlando Aragón Andrade, uno de los abogados de los demandantes, explicó que las acciones de ambos curas son un atentado a la identidad religiosa y cultural, porque “de manera arbitraria” les han quitado el derecho de nombrar ellos mismos a sus representantes de barrio.

Los abogados también giraron una solicitud “urgente” a la Secretaría de Gobierno (SEGOB) para que impida la celebración de una reunión convocada para este martes por ambos curas, donde “hay peligro” de que se tomen decisiones que afectarían “gravemente” la estructura barrial; en su defecto, demandan que la dependencia anule los resolutivos de ese encuentro.

“Estamos haciendo dos acciones, la primera es esta queja ante la CONAPRED y la segunda acción consiste en pedir la intervención de la Secretaría de Gobierno el día de mañana en una reunión convocada por la Iglesia, para que dicha reunión no se lleve a cabo”, refirió el abogado Aragón Andrade.