El Papa ya pidió disculpas por la Conquista… en 2015

En medio de la polémica por la carta de López Obrador a la Corona, dice el Papa que eso ya se ha visto
Papa Francisco ya pidió disculpas por la Conquista desde 2015

De acuerdo al vocero del Papa Francisco, Alessandro Gisotti, el pontífice ya pidió disculpas por las atrocidades cometidas durante la Conquista y el proceso de evangelización desde el 2015.

La ‘filtración’ de que López Obrador le mandara una carta tanto a la Corona española como al Vaticano para que pidieran disculpas por las atrocidades cometidas durante la Conquista ya ha sido respondida por los destinatarios.

Mientras que la Corona ya rechazó categóricamente ofrecer cualquier disculpa; ahora el Vaticano está diciendo que… pues de hecho ya lo habían hecho, y desde el 2015. (Vía: Milenio)

En una gira a Bolivia, en julio del 2015, el Papa Francisco (el primer pontífice latinoamericano), pidió perdón:

No sólo por las ofensas de la propia Iglesia [en referencia a las acusaciones de pederastia clerical] sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América“. (Vía: México.com)

También Juan Pablo II se refirió a los crímenes de la Conquista, aunque casi tangencialmente y como comentario de parte: “La Iglesia […] hará cuanto esté en su mano para que los descendientes de los antiguos pobladores de América ocupen en la sociedad […] el puesto que les corresponde”. (Vía: Milenio)

La exigencia de disculpas de López Obrador no está cayendo en terreno fértil y, pareciera, que mucho menos para el proyecto que tiene planeado su administración para el 2021, la conmemoración de los 500 años de la caída de México-Tenochtitlán.

Mientras que, por un lado, tanto el presidente como personajes mediáticos de su administración han insistido en ‘rescatar’ “nuestra” cultura segada durante la Conquista de México. Pero tampoco a las comunidades indígenas, que hoy están luchando contra megaproyectos de infraestructura que afectarían sus comunidades.

Sin duda, la carta de López Obrador levantó muchas dudas sobre procesos históricos complejos que, de ambos lados del continente, siguen sin cerrarse del todo: ya sea porque unos niegan lo terrible o porque otros invisibilizan el presente.