Otra matanza, otra discusión sobre armas en EE.UU.

La matanza de San Bernardino ha cimbrado las consciencias estadounidenses, y al resto del mundo nos dio un indicio de que ISIS y su terrorismo están llegando con fuerza al país del norte. Pero a través del dolor y la indignación, se reactiva un debate tan viejo y tan gastado, que ya ni siquiera es sorpresivo: el debate de la regulación de las armas.

Tan solo algunas horas después de que se registrara la matanza de San Bernardino, el Congreso votó una ley para prohibir que las personas que se encuentran en la lista de posibles terroristas del FBI adquieran rifles. Una medida que parece razonable, si consideramos que el Estado Islámico ha amenazado múltiples veces a los Estados Unidos; sin embargo, la iniciativa no pasó.

En primera instancia, podría parecer raro, dado que se ha demostrado que los atacantes de California simpatizaban con ISIS (aunque podrían haber actuado por su cuenta). El argumento para detener esta iniciativa es que a veces el FBI se equivoca y pone a gente inocente en esa lista, y esta pobre gente no podría comprar sus armas. Claro que ese error podría ser corregido con relativa facilidad, entonces lo que se protege es que nadie debería esperar ni unos días para adquirir sus pistolas (parece un chiste, pero en realidad este fue el argumento usado por los Republicanos).

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Foto: Mario Piperni

Así pues, es legal que los terroristas compren armas en Estados Unidos. No solo es legal, es bastante fácil

Otra intento de regulación también fue rechazado. Y no se trataba de una prohibición o algo así, sino algo bastante pequeño y muy razonable. La propuesta era que por ley se tendría que revisar los antecedentes de todos los que compran un arma de fuego (normalmente solo se hace en tiendas, pero no en ferias ni por internet), pero se rechazó. Porque los congresistas quieren que los ciudadanos de EE.UU. puedan comprar sus armas de manera anónima.

La crisis de las armas en EE.UU. no es menor. En los últimos cuatro años, más gente ha muerto por violencia armada dentro de su territorio que los soldados estadounidenses en las guerras de Corea, Vietnam, Afganistán e Irak juntas. No solo eso, la tendencia se agudiza cada vez más. En lo que va del año se contabilizan 353 matanzas (hasta la de San Bernardino), en promedio más de una al día. ¿Entonces por qué no regulan su venta, no es acaso razonable?

Un sector de la población realmente cree que las armas no deben ser reguladas porque eso debilitaría su seguridad (a pesar de que los números muestran lo contrario), pero no todos piensan así. De hecho el 85% de los estadounidenses (incluyendo a la mayoría de los dueños de rifles o pistolas) creen que deberían estar regulados. Incluso sugieren regulaciones mucho más estrictas que las que el senado discute. ¿Entonces por qué no regulan las armas?

Toda decisión en torno a la posesión de un arma de fuego está acechada por la Asociación Nacional de Rifles (NRA). Ellos presionan a los congresistas para que no permitan ningún tipo de regulación. Detrás de ellos y de muchos republicanos está la industria armamentista estadounidense, cuyo mercado civil más grande justo está en ese país.

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Foto: HELEN M BUSHE

Los grandes corporativos que fabrican rifles y pistolas financian campañas políticas y hacen grandes donaciones. No solo eso, la mayoría de las grandes empresas en EE.UU. y casi todos los grandes capitales tienen inversiones en el sector de las armas, incluso de aquellos que parecen más inocentes. En suma, el debate no puede quedarse en consideraciones morales, o sociales, o incluso de seguridad. Si no se toma como un asunto económico, estará destinado a fallar, porque las razones de la no regulación son específicamente económicas, y no de otro tipo.

Es sintomático que el mensaje que recientemente mandó Obama toque el tema de las armas. Por un lado, pida una urgente regulación para los que están marcados como posibles terroristas; pero por el otro, promete que inundará Siria e Irák con rifles estadounidenses. Por supuesto, eso representa un enorme negocio. ¿El presidente Obama está sugiriendo un pacto para los grandes capitales? Probablemente, al menos estaría abordando económicamente un problema que (aunque tiene consecuencias en todos los órdenes) es esencialmente económico.

Aún así, exportar el problema de las armas puede parecer una solución para EE.UU., pero será un castigo para el resto del mundo. Recordemos el operativo del gobierno conocido como “Rápido y Furioso“ que consistía en el paso de varias pistolas y rifles de alto poder por la frontera con México, que terminaron en manos del crimen organizado. ¿Sabremos alguna vez cuántos mexicanos cayeron muertos por esas armas?

Imagen principal: Dean Hochman

Por: Redacción PA.