La tarde de ayer, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Senado de la República realizaron un…

Los logros y los pendientes sobre el trabajo del hogar en México

Los logros y los pendientes sobre el trabajo del hogar en México

La tarde de ayer, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Senado de la República realizaron un “Cuarto de Paz” para hablar sobre la enorme tarea pendiente respecto al trabajo del hogar en el país. Como en todos los cuartos de paz, asistieron académicos, miembros de la sociedad civil, activistas y políticos para dar su punto de vista de todo lo que se ha logrado pero, también, de todo lo que hace falta.

Los Cuartos de Paz de Conapred son eventos que ocurren al mismo tiempo en un foro público y en redes sociales: a través de hashtags pensados específicamente para el evento, promueven una discusión en redes sociales sobre temas polémicos: racismo, migración y, en este caso, el trabajo del hogar.

Esta vez, el Cuarto de Paz se organizó en el auditorio Octavio Paz del Senado de la República. Después de un acceso un tanto complicado (porque no es fácil entrar al Senado), pudo comenzar el evento, que incluía entre sus invitados, al Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar (SINACTRAHO), organización que ha cobrado importancia en la discusión y exigencia por los derechos de las trabajadoras del hogar.

En participaciones breves, más de una docena de representantes de ONGs, organizaciones en defensa de las trabajadoras del hogar y hasta la embajadora de Suecia en México narraron experiencias, rezagos, abusos, logros y denuncias alrededor del trabajo del hogar.

Muchas participaciones comenzaron con menciones a Roma, la última película de Alfonso Cuarón, donde el papel de la protagonista y la relación que ella tiene con la familia que la emplea fue motivo de múltiples discusiones, artículos y opiniones.

Otro de los comentarios constantes fue la falta de ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo por el gobierno mexicano y la falta de múltiples reformas legislativas para garantizar y asegurar el respeto a los derechos laborales básicos de las trabajadoras del hogar, que, de acuerdo a datos del INEGI, son casi 2.5 millones de personas (aproximadamente la población de Tabasco).

En 2011, la OIT reunión en el Convenio 189 toda la legislación que regulaba y garantizaba los derechos laborales de las trabajadoras del hogar. Desde hace ocho años, el Senado no lo ha ratificado el convenio. (Vía: Conapred)

Otro de los temas que fueron tratados con insistencia en el cuarto de paz es la discriminación a la que se enfrentan las trabajadoras del hogar: una de cada cinco comenzó a trabajar entre los 10 y los 15 años, vienen de comunidades indígenas y son víctimas constantes de discriminación, agresión y acoso.

Entre los logros que se señalaron, fue que el Instituto Mexicano del Seguro Social lanzó esta semana un proyecto piloto para incorporar a las trabajadoras del hogar, un hecho sin precedentes.

Todavía queda mucho por hacer, no sólo a nivel legislativo, sino cultural. ¿Ya estamos listos para aceptar que el trabajo del hogar también es un trabajo y que, por lo mismo, requiere derechos laborales?