Los inconvenientes de siempre “estar conectado”

Actualmente, esperar a que inicie la jornada laboral para contestar las llamadas y los mensajes de trabajo es muy mal visto por los empleadores. Pero, de acuerdo a un estudio realizado por investigadores de Lehigh University, el Virginia Tech y la Colorado States University, este hábito puede tener efectos negativos.

El estudio fue publicada con el título “Exhausted But Unable to Disconnect” (“Agotado pero incapaz de desconectarse“). Los investigadores descubrieron que el hábito de  siempre “estar conectado” al celular y a la computadora provoca que los trabajadores siempre estén pendientes de las cuestiones laborales. A largo plazo, esta costumbre, lo único que produce es estrés crónico y cansancio emocional.

Los expertos concluyeron que la comunicación a través del correos  despersonaliza la relaciones laborales, pues los jefes no pueden ver la reacción que tienen sus empleados con sus mensajes. Mantenerse siempre disponible crea la expectativa de que se está listo para trabajar en cualquier momento. Esta es la principal causa del estrés crónico, pues siempre están pendiente del trabajo y, en caso de no poder hacerlo, aparece un sentimiento de culpa. El investigador William Becker destacó:

“Cuando limites parecen tan borrosos, esto puede crear todo tipo de problemas. Muchas empresas ven la parte buena de utilizar el correo electrónico, y no piensan más allá de eso.

Para el estudio fueron encuestadas 600 personas. Descubrieron que casi todas las personas que participaron en el estudio afirmaron que dedican tiempo, fuera de su jornada laboral, a responder e-mails. Y, entre más tiempo gastan haciéndolo, más difícil les resulta desconectarse del trabajo. En la mayoría de casos no hay un balance entre el ámbito laboral y la vida familiar. El estudio demostró que esta situación provoca un agotamiento emocional. Esta situación no sólo afecta la vida personal de los empleados, también disminuye su productividad.

Los investigadores hicieron varias propuestas para disminuir los efectos negativos del hábito de siempre “estar conectados”. Las empresas deberían prohibir mandar correos fuera de los horarios de trabajo o, por lo menos, no obligar a los trabajadores a contestar fuera de su horario laboral. Esto ayudaría a los empleados disminuir su ansiedad por siempre estar disponible.

El estudio afirma  que las empresas deben cambiar este tipo de políticas para mejorar el ambiente laboral. Aunque al principio podría costar trabajo adaptarse a estos cambios, a largo plazo, se beneficiarían tanto las empresas como los empleados. Por esa razón, en Europa han comenzado a cambiar sus legislaciones; por ejemplo, en Francia se ha aprobado una ley que prohíbe a las empresas enviar corros electrónicos a sus empleados en fines de semana.