Aprobada ley que convierte a todos los mayores de edad en donadores de órganos

Por unanimidad, el Senado de la República aprobó las modificaciones a la Ley General de Salud, con lo que todos los mayores de edad se convierten en donadores de órganos y tejidos en caso de muerte y que se encuentre en condiciones para hacer un trasplante.

La forma en que cualquiera puede no serlo es que en vida manifieste su voluntad de que su cuerpo sea usado para estos procesos mediante un documento escrito firmado por él mismo. De lo contrario, se encontrará dentro de la lista de posibles donantes.

Así mismo, dentro de esta reforma, se establece que ni el receptor ni los familiares del donante conocerán la identidad de alguno de los involucrados. De esta manera, se podrá agilizar este proceso en muchos sentidos burocráticos.

La donación de órganos y la cultura de esta misma es escasa en México. Según datos de la Secretaría de Salud y el Centro Nacional de Trasplantes, en nuestro país el 76% de los posibles procedimientos médicos de este tipo son frenados por los familiares, aún cuando el cuerpo perteneciera a un donante registrado.

Tabla: Cenatra

Existe una lista de espera para tejidos y órganos que se engrosa cada que un posible donador llega por procesos burocráticos que involucran la voluntad de la familia y no ponderan el tema médico.

La falta de apoyo para un sistema nacional que garantice que existirán las condiciones para que los que se encuentran a la espera de un órgano o tejido encuentren uno adecuado para ellos hace de este tema uno más complejo en el plano institucional que en el operativo.

Sin embargo, esta medida puede ayudar a que se agilicen los procesos y se eviten varios pasos que pueden terminar con la vida de una personas simplemente por el tiempo de espera. Puede existir una controversia, tal como se dio en los Países Bajos, pero la unanimidad y la ausencia de protestas hace de esta una reforma aplicable en cualquier momento.

Es un paso hacia la creación de un sistema integral de trasplantes que integre el tema administrativo y el médico, para que tanto los médicos tengan el equipo y las herramientas necesarias para los procedimientos, mientras que los receptores pueden tener una mayor certeza de encontrar un donante.

Así mismo, si se considera esta medida como una que invalida la libre elección sobre el cuerpo, tenemos que considerar que esto es, en teoría, falso. Existen los medios para que se resguarde un cadáver y no sea requerido para donaciones si se expresa en vida el deseo de no serlo, es simplemente la necesidad de contar con la información concreta para que todos tengan en mente la posibilidad de ser donadores.

La posible lista de donadores crecerá y así las posibilidades de mejorar y salvar vidas de personas que no tienen la necesidad de sufrir simplemente por una barrera burocrática. El tema y la esfera moral tendrían que estar alejados de la posibilidad de usar órganos y tejidos que podrían pudrirse e incinerarse en vez se ser aprovechados por la ciencia médica.

Con información de Reporte Índigo