Kinder prohibe entrada a Festival del Día del Padre a niños sin papá

En Ecatepec, personal del kinder “Natalia Carrasco”, le prohibió la entrada al Festival del Día del Padre los  niños que no iban acompañados con sus padres, sin importan cuál fuera la razón por la que no traían papá.

Según la página Denuncia Ecatepec, una maestra y la directora del kinder fueron las responsables de que decenas de niños se quedaran fuera de su escuela y fueran enviados de vuelta a sus casas, a pesar de que, con anterioridad, se les había pedido una cooperación “voluntaria” de $25 para la organización del festival. (Vía: Denuncia Ecatepec)

Festividades “familiares” como los días del Padre (que se celebra, como la “tradición” manda, este tercer domingo del mes) y de la Madre no son para todas las familias, de hecho no son para la mayoría de las familias mexicanas, como deja en evidencia lo ocurrido en el kínder: las estadísticas en México confirman que la familia “tradicional” no es la mayoritaria en el país.

Esa misma familia que defienden grupos como el Frente Nacional por la Familia y la Iglesia católica no es más que un “tipo”: es una caricatura que se ha usado constantemente para comparar a las familias reales con ese ideal, las familias monoparentales, homoparentales y de otras configuraciones no entran, no “son familia”.

Ecatepec, por otro lado, en una “ciudad dormitorio”: el municipio sólo sirve de “camas” a una población que, a diario, se transporta a la Ciudad de México donde cumplen con una gran variedad de trabajos, muchos en la informalidad, muchos con tan pocos derechos laborales que les hace simplemente imposible asegurarse de que, por no ir un sólo día, aunque sea para el festival de “su día”, no serán despedidos. Claro que eso no les importó a quienes tuvieron la grandiosa idea de prohibir la entrada a los niños que no vinieran con papás. (Vía: Sin Embargo)

Por lo pronto, los niños que no pudieron participar en el Festival del Día del Padre en el kinder “Natalia Carrasco” tendrán una experiencia para contar dentro de 20 años, cuando platiquen con sus amigos sobre lo peor que les ha pasado en sus escuelas… eso, claro, si no es que algo aún más feo les ocurre.