Ironías de la vida… clonan la tarjeta del titular de CONDUSEF

Mario Di Costanzo, presidente de la Comisión Nacional para la protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), señaló que, debido al crecimiento del comercio electrónico, se debían tomar más medidas de precaución con las tarjetas de crédito.

Pero, a pesar de sus propias advertencias y precauciones, el mismo día que hizo este anuncio, le informaron que su tarjeta de crédito fue clonada. El lunes pasado realizaron compras por 50 mil pesos en tiendas de Nueva York e, incluso, un estacionamiento. En México, las tarjetas cuentan con un chip que dificulta el robo de datos, pero conserva una banda magnética para que pueda ser utilizada en los comercios de Estados Unidos. Esta banda es mucho más sencilla de duplicar.

Aparentemente, la tarjeta fue clonada durante la visita que realizó a esa ciudad en diciembre de 2015, en el hotel donde se hospedo. En ese lugar, indicó Di Constanzo, ya se han reportado tres casos similares, sin embargo, prefirió no revelar el nombre.

“Según me están informando, la tarjeta fue clonada en el mes de diciembre, cuando yo visité Nueva York, y me la clonaron en el hotel, porque hay tres casos de personas que reportaron la misma falla y que habían estado en ese hotel en diciembre” (Vía Reforma)

El robo de información y la clonación de tarjetas bancarias sos riesgos que han crecido, sobre todo, por el comercio electrónico. Las compras por internet aún son un pequeño porcentaje del total de operaciones bancarias. En 2015 sólo representaron un 2% del total de movimientos registrados. Pero, en poco tiempo los sistemas móviles e informáticos pudieran ser la principal forma de consumo.

El comercio electrónico tiene varias ventajas: el ahorro de tiempo y, en ocasiones, de dinero. Por ello, en vez de limitarlo, de acuerdo al presidente de la Condusef, es necesario prepáranos para este cambio. Adaptarnos a las nuevas formas de comercio resulta aún es más urgente, si consideramos que cada año han crecido un 27% las reclamaciones por compras electrónicas.

Al parecer, el problema de Di Costanzo se resolverá sin mayores contratiempos. No tendrá que esperar de 60 a 90 días hábiles para ver si su solicitud procede; pues los cargos se realizaron cuando ya había abandonado Nueva York.