Narcotráfico, mineras y megaproyectos fuerzan a miles de indígenas fuera de sus comunidades

Las comunidades indígenas en el país no sólo se enfrentan al racismo y la discriminación, a los grupos armados del narcotráfico y a las grandes compañías mineras y extractoras internacionales. También a los megaproyectos de infraestructura diseñados por los gobiernos federal y estatales.

Esta invisibilización y despojo ha forzado a miles a migrar casi como exiliados a las ciudades, donde se suman a los cinturones de miseria que rodean a las principales urbes del país.

Según datos de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), de 2009 a enero de 2017, 310 mil 527 personas tuvieron que huir de sus comunidades originarias por conflictos territoriales, religiosos o políticos. Por violencia, en 2016 21 mil 031 lo hicieron con la única meta de salvar su vida. (Vía: Sin Embargo)

La relatora especial de las Naciones Unidas, Victoria Tauli-Corpuz, ha señalado en varias ocasiones (informes, reportes y estudios de por medio) las fallas sistemáticas que el Estado mexicano ha tenido para con las comunidades indígenas.

En noviembre del año pasado, resumió en una frase sencilla la situación actual del gobierno mexicano respecto a su relación con las comunidades indígenas:

el gobierno mexicano ‘debería reconocer sus responsabilidades’ y crear una nueva relación con los pueblos indígenas ‘basada en la igualdad, el respeto y la no discriminación’”. (Vía: Proceso)

Otro alto funcionario de la ONU, Jan Jarab, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) expresó en el Senado que la imposición desde el gobierno federal y estatal de proyectos gigantescos, como la planta eólica en La Rumorosa, en Oaxaca, presas y licitaciones de mineras sin una consulta abierta e informada a las comunidades indígenas generan, siempre, conflictos sociales.

Entonces, cuando Jarab hizo esas declaraciones en el Senado, varias secretarías de Estado respondieron negando los datos y las conclusiones del representante del ACNUDH. Según sus reportes, decían, siempre se hace consulta y siempre votan a favor, aún cuando en cada uno de esos megaproyectos siempre hay resistencias locales que denuncian consultas fraudulentas, mal informadas o simplemente inexistentes. (Vía: La Jornada)

En lo que los secretarios de Estado se ponen de acuerdo con la realidad, los más de 30 mil desplazados se enfrentan a lo de siempre: discriminación, falta de oportunidades, desempleo, pobreza y violencia… pero el “desarrollo” y el “progreso” son lo más importante.

Por: Redacción PA.