Uno de los principales retos que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no ha logrado superar es el robo y tráfico de combustibles, ocasionado que el huachicol de diésel cuesta al país 183 mil millones de pesos.

Esta cifra que revela un serio problema para PEMEX y las autoridades fiscales fueron analizadas por la consultora Monitor Energético, quien destaca la cantidad de dinero perdido por concepto de impuestos.

Huachicol cuesta a México 183 mil millones de pesos

De acuerdo a un análisis de Monitor Energético entre enero de 2019 y abril del 2024, se estima que la evasión fiscal por la venta ilegal de diésel, conocida como huachicol, alcanzó los 183 mil millones de pesos (mmdp), según datos de la Secretaría de Energía (Sener) y PEMEX.

Pérdidas por Huachicol
Huachicol golpea a finanzas del país Credit: | Imagen: Especial

Durante el año 2023, la evasión solo por el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) ascendió a 41.5 mmdp, una cifra considerablemente mayor que los 3.9 mmdp evadidos en 2016, año en que comenzó la liberalización del mercado de combustibles.

En el primer cuatrimestre de 2024, se estima que la pérdida de ingresos fiscales alcanzó aproximadamente 14.3 mmdp.

Evasión de impuestos por huachicol

De acuerdo a José Ángel Vela, director de Monitor Energético, señaló que hasta abril de 2024, el contrabando de diésel representó el 39.1% de las ventas totales de estaciones de servicio en el país, frente a un promedio del 20% para las gasolinas. Este análisis considera la producción de Pemex, inventarios de combustibles e importaciones tanto de la empresa estatal como de privadas.

En 2021, se registró el nivel más alto de contrabando de diésel, con un promedio del 50%, lo que significa que aproximadamente la mitad del diésel vendido en el país era ilegal. En respuesta, la Sener restringió los permisos de importación de diésel, limitándolos a cinco de largo plazo.

Aunque las ventas legales de diésel en las gasolineras disminuyeron un 5.4% en volumen en 2023 en comparación con 2022, las importaciones del combustible aumentaron un 1%, alcanzando su nivel más alto desde 2018.

El cual representa un serio problema para las finanzas públicas al indicar un ingreso que ya no es recaudado por las autoridades fiscales y por el contrario, se traducen en ganancias para el crimen organizado.

A esto se suma el trafico de combustible como la turbosina, el cual es menos “visible” al ser utilizado en vehículos como aviones y helicópteros pero del cual pudo mostrarse en la reciente toma clandestina e incendio en la localidad de Ciudad Lago del municipio de Nezahualcóyotl, lugar que se encuentra a espaldas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

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