Gobierno mexicano espió a colegas de Javier Valdéz al día siguiente de su asesinato

No habían pasado ni 24 horas del asesinato del periodista Javier Valdez, en las calles de Culiacán el 15 de mayo de 2017, cuando dos de sus colegas más cercanos recibieron mensajes sobre la detención de sus asesinos: era un intento de hackeo con Pegasus.

Asesinan a Javier Valdez, corresponsal de La Jornada en Sinaloa

La muerte de Javier Valdez fue un golpe para toda la comunidad periodística de México. No porque fuera el primer periodista asesinado o que no importaran las muertes de los otros 120 periodistas asesinados desde el 2000, sino porque se pensaba que alguien, con la fama de Valdez y con la protección que supuestamente le brindaba su trabajo, fuera acribillado a plena luz del día en medio de la calle, cambió completo las “reglas” que seguía el periodismo en México.

Ismael Bojórquez y Andrés Villareal, directores de Ríodoce, recibieron un mensaje al día siguiente del asesinato de Javier Valdez, su amigo, colaborador y compañero. Unos meses antes, había estallado la investigación de The New York Times que revelaba el hackeo del gobierno mexicano a periodistas, activistas, ciudadanos y hasta políticos, por lo que sospecharon de la información.

En el mensaje, sin reparo alguno, informaba de la supuesta detención de los asesinos de Valdez. Afortunadamente, ninguno de los dos hizo click en el mensaje, por lo que sus dispositivos no se contaminaron con el malware Pegasus, vendido por la empresa de seguridad NSOGroup al gobierno federal.

Ha pasado más de un año de la investigación de The New York Times y nadie en el gobierno federal ha sido responsabilizado del espionaje a activistas, periodistas y ciudadanos. A pesar de las evidencias y de las declaraciones de la empresa israelí, tampoco se le ha revocado su uso al gobierno.

Según NYT, gobierno de EPN espía a periodistas y defensores de DDHH desde 2015

Ha pasado más de un año y medio del asesinato de Javier Valdez y, tampoco, se ha detenido a nadie. Como el suyo, la gran mayoría de los asesinatos de periodistas se quedarán, otra vez, en la impunidad.

Con información de The New York Times

Por: Redacción PA.