Gobierno busca empleados para plazas que AMLO desaparecerá

El próximo gobierno mexicano, que estará a cargo de Andrés Manuel López Obrador, tiene en mente desaparecer muchas plazas que actualmente existen… mismas a las que el gobierno actual les sigue buscando alguien que haga la chambita por los tres meses que faltan.

Si todo sale como se tiene planeado, el siguiente gobierno recortará presupuestos para que el ahorro hecho sea utilizado con fines ejecutivos y no burocráticos. En este caso, personal de confianza y puestos que hacen de nodo en muchas dependencias desaparecerán.

Esos mismo puestos han sido ofrecidos dentro de la bolsa de trabajo del Gobierno Federal, con sueldos que van desde 9 mil hasta los 156 mil pesos, para un tiempo indefinido que, en el mayor de los casos, será de tres meses.

No solo se han ofertado plazas que desaparecerán, sino también las que con el nuevo plan de Austeridad Republicana tendrán una baja de sueldo… lo cuál afectará a quien sea que tome ese trabajo.

Para poner un ejemplo, actualmente se busca renovar las plazas de las 32 direcciones generales y generales adjuntas. Estas serán reducidas a un solo funcionario por Estado, pero actualmente se buscan trabajadores para casi toda su plantilla.

Así mismo, los titulares de estas direcciones tienen sueldos que superan los 108 mil pesos mensuales que ganará AMLO, que será el sueldo tope sugerido a partir del siguen gobierno (aunque está estipulado dentro de la Constitución, son muchos los funcionarios que tienen ingresos superiores).

Aunque la transición de gobiernos parece ordenada hasta el momento, el cambio de administración es lo que puede resultar complejo por todos los cambios que pretende integrar AMLO a sus figuras de gobierno.

No solo se trata de recortar salarios o de desaparecer puestos. Esto también implica reordenar la logística general de todas las dependencias, así mismo los trabajadores que verán reducido su salario entrarán en un extraño limbo laboral.

La Austeridad Republicana, parece una gran estrategia para reducir el gasto corriente dentro de la burocracia mexicana, dejando salarios menos obscenos en muchos puestos que, hasta la fecha, perciben más que el Presidente a pesar de que existe un impedimento constitucional para ello.

Con información de Reforma