Más del 50% de los niños en México son educados con un tipo de violencia

UNICEF

Sin duda las estructuras prevalecen y son difíciles de modificar, sobre todo las que tienen que ver con la educación que se da en el núcleo familiar, de ahí que muchas de las formas de socializar a los niños hayan cambiado poco en las últimas décadas, por no decir en los últimos siglos. Estas estructuras que se traducen en prácticas, no solo transmiten valores, comportamientos y formas de ver el mundo de generación en generación, sino que también reproducen de forma latente funciones estructurales relacionadas a la violencia física y simbólica, es decir, a en el fondo se les enseña a los niños que el mejor método para educar es aquel que hace uso de la violencia.

Esto viene a colación porque según la Encuesta Nacional de niños, niñas y mujeres instrumentada por UNICEF arrojó resultados verdaderamente alarmantes, ya que en México, solo 3 de cada 10 niños hasta de 14 años, específicamente el 31%, es educado en un entorno libre de violencia. Esto se traduce en que el 70% de los niños en México son educados bajo algún tipo de violencia que puede ser física, psicológica o simbólica.

Según este estudio, el 44% de los niños crecen bajo un ambiente de violencia física, mientras que más del 20% están sometidos a algún tipo de forma de violencia psicológica o simbólica. Como podemos ver, la forma más recurrente de disciplinar a los niños responde a algún método violento, esto produce que de alguna forma, la violencia sea internalizada, normalizada y reproducida por los niños en entornos de socialización más amplios, por ejemplo en la escuela; asimismo,  dichos métodos se reproducen a largo plazo en el sentido de que muchas de las veces son aplicados a sus propios hijos, esto perpetúa los círculos de violencia estructural a largo plazo.

Otros indicadores que arrojó la encuesta tienen que ver con la poca participación de los padres en la educación escolar de los hijos, en términos del fomento a la lectura y del involucramiento en cuestiones escolares, es decir, participan poco en los procesos de aprendizaje de sus hijos. En ese sentido, solo el 35% de los niños menores de cinco años tiene tres o más libros infantiles; del mismo modo, solo el 12% de los padres y el 62% de las madres participa de manera activa en los procesos de aprendizaje de sus hijos.

Por otro lado, un 5% de los niños de menos de 8 años se queda al cuidado de otro niño de entre 10 y 14 años por más de una hora. Por otro lado, un 18% de los niños tiene problemas de aprendizaje relacionado a indicadores como alfabetismo, conocimientos matemáticos, cuestiones socioemocionales y dominio de aprendizaje. En cuestiones de salud vemos que el 40% de los niños tienen completa su cartilla de vacunación, dichos datos fueron obtenidos de las cartillas presentadas por las madres, o bien de sus relatos.

Como podemos dar cuenta, la encuesta publicada por UNICEF muestra una serie de problemas estructurales a los que se enfrentan nuestros niños. Vemos que hay problemas no solo en temas de violencia, sino también en temas de salud y educación; en realidad estos datos son desalentadores ya que estamos viendo problemas estructurales que nos van a afectar al largo plazo, con esos problemas en nuestros niños, hay pocas esperanzas de desarrollo para el país. (Vía: La Jornada)