¿De verdad funciona el parche de miel en el pie diabético?

Las placas de cera no curan el pie diabético pero ayudan a la cicatrización y evitan úlceras...
¿De verdad funciona el parche de miel en el pie diabético?. Imagen: Especial.

El parche de miel que evita amputaciones de pie diabético es una nota que muchos medios manejaron como verdadera, mencionaron que la UNAM fue la creadora y que había resultado de un estudio grande, pero lo único cierto es que no todo es cierto.

Sí, así como lo lees. Aunque parece un gran avance para la ciencia, parte de la información es totalmente falsa.

La UNAM no fue creadora de este parche de miel que podría facilitar la vida a muchas personas que padecen de pie diabético. De hecho, fue un grupo de estudiantes del Centro de Estudios Superiores de Tepeaca, Puebla.

Su estudio se basó sólo en un grupo muestra de 15 personas, de las que 6 obtuvieron resultados exitosos, 2 abandonaron el tratamiento y otros 2 siguen probando el mismo. Estos datos salieron de un video reportaje realizado por el medio Tribuna Noticias. 

En un video realizado por Tribuna Noticias, publicado en el Facebook de Cristóbal Lobato, no se menciona en ningún momento que dicha investigación haya ganado el Premio Nacional de Innovación Tecnológica para la Inclusión Social ni se comenta que la UNAM haya sido creadora de dicho producto.

El estudio realizado por seis alumnos del Centro de Estudios Superiores de Tepeaca y catedráticos de la institución mencionan durante la entrevista que se les realizó que, su estudio se basó en la prevención y detección de pie diabético, no en curarlo. La prueba del tratamiento se realizó tomando tejido afectado de los pacientes, levantando un expediente y administrando el tratamiento que consiste en lo siguiente:

El procedimiento se lleva a cabo con apoyo de un antiséptico a base de esencia de ajo, según afirma el doctor Armando Acevedo, quien es encargado de la investigación.

Para llevar a cabo el tratamiento, se quitan las partes muertas de la piel o la necrosis y entonces colocan el triaconatol que es un alcohol graso primario que se encuentra en ceras vegetales como la cera de abeja; su principal función es como estimulante del crecimiento para muchas plantas, además de aumentar el número de roturas basales.

El ajo usado como antiséptico funciona como fungicida y evita que se infecten las heridas. La miel usada como antiséptico tiene propiedades antibacterianas que permiten desinfectar la piel además de acelerar el regeneramiento celular y cerrar los cortes o heridas más rápido.

Ahora, no tenemos dudas en cuanto al estudio que están realizando ni cuestionamos las buenas intenciones que mueven a este grupo de estudiantes y catedráticos de Puebla, pero ¿en dónde están las fotos de antes y después de los pacientes tratados?, ¿por qué no hay un grupo muestra más amplio y por qué no hay entrevistas a los mismos?.

También nos preguntamos ¿por qué de los 15 pacientes, 6 abandonaron el tratamiento? ¿en qué momento la UNAM fue tomada como creadora de este producto?.

Para nada demeritamos este investigación que bien podría salvar miles de vidas, más bien ponemos en duda algunos datos que no han sido tocados por los involucrados ni por los medios. La falta de un grupo control, un grupo muestra más amplio, relevancia estadística y la falta de estudios clínicos hacen que esta noticia sea muy poco confiable.

El manejo de información de esta noticia fue llevada por varios medios como que estos parches “curaban” el pie diabético, pero en realidad sólo evita amputaciones o ulceraciones. Además, volvemos a repetir, aunque la UNAM al igual que el IPN siempre han dado grandes productos de salud a México y al mundo, esta vez no es la ocasión.