Con eso que Los Pinos dejará de ser residencia oficial, ¿qué se planea hacer ahí?

Una de las propuestas de campaña más repetidas por Andrés Manuel López Obrador fue que dejaría la residencia oficial de Los Pinos. Así, la que hasta ahora ha sido la casa del Presidente mexicano, se transformaría en otra cosa, aunque todavía no se sabe bien qué.

Esta, que fue ocupada por primera vez por Lázaro Cárdenas, es una casa para uso exclusivo del presidente mexicano, pero López Obrador no la quiere y se plantea vivir en el mismo lugar donde vive actualmente, en la Delegación Coyoacán.

Las propuestas para hacer de este lugar un espacio público son varias, y entre ellas están consideradas: un instituto de ecología, una casa de cultura de las 32 entidades, el jardín botánico más grande del país, una universidad gratuita y hasta un museo de la corrupción.

Para lograr un consenso, la próxima administración federal seguirá una estrategia socorrida por el próximo presidente mexicano cuando fue jefe de gobierno de la CDMX: lo someterán a consulta.

La consulta no será una votación a todos los niveles nacionales, simplemente es una convocatoria abierta en redes sociales y a través del sitio web Los Pinos Para Todos. Ahí se explica que Los Pinos debe cambiar para ser un complejo cultural y se invita a mandar propuestas.

Dentro de estas opciones, la que se ha aceptado más es la de convertir Los Pinos en una casa cultural donde se expongan las formas culturales de los 32 Estados de la República, pero también hay otras que parecen viables, o al menos graciosa, como la de ser un museo de “la corrupción”.

La propuesta ha causado incomodidad a varios sectores políticos, que lo ven como una afrenta y el rechazo al legado de Lázaro Cárdenas, quien inauguró ese lugar como una residencia oficial del legislativo mexicano.

Sin embargo, solo haría falta hacer un poco de memoria, pues fue el mismo Cárdenas quien dejó el Castillo de Chapultepec, por considerarlo innecesario para un presidente, y así lo abrió al público, siendo el museo y espacio común que se conoce ahora.

Por otro lado, el terreno de Los Pinos consta de 60 hectáreas. Si se plantea hacer de todo el terreno un espacio público único, sería, en efecto, el más grande que exista en el mundo.

Nuevamente, la duda está en cómo se plantea la construcción de la infraestructura para dicho proyecto, pues un plan de este tamaño requiere una inversión en el mismo sentido.

Las ideas de los colaboradores AMLO apuntan a que este terreno se convertirá en un espacio para la cultura, las artes y las ciencias, y así esta parte de Chapultepec estaría en sintonía, nuevamente, con lo que ha caracterizado al Bosque de Chapultepec como un gran centro cívico de la CDMX.

Con información de Reforma