Detienen en Oaxaca a 11 colombianos, los acusan de extorsión y lavado de dinero

ACTUALIZACIÓN: La Fiscalía General del Estado (FGE) de Oaxaca hizo público que el pasado 24 de agosto, desarticuló una banda de prestamistas que extorsionaba, lavaba dinero y, además, distribuía drogas en dos municipios cercanos a la capital de su estado.

Once ciudadanos colombianos fueron detenidos luego de que se registraran denuncias de “un grupo de extranjeros” que cometían delitos en las inmediaciones de dos casas de seguridad que servían como base de operaciones y casas de cambio.

 

Como varios detenidos no pudieron acreditar su estancia legal en el país, la FGE los entregó al Instituto Nacional de Migración para iniciar su proceso de deportación.

Así mismo, el fiscal Rubén Vasconcelos informó que los detenidos tenían en su poder libretas con cientos de nombres de sus “prestatarios”, a quienes se les cobraba tasas de interés de hasta 30% (en muchos países, esos porcentajes se consideran usura y son delitos investigados de oficio).

¿Cómo afectará a la atmósfera xenófoba que se vive en el país una banda así? Querido lector, debería de darse una vuelta por los comentarios a esta nota…

Con información de Milenio

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Una banda de alrededor de mil 800 extranjeros opera en 24 estados del país bajo protección tanto de cárteles como de las autoridades policiacas y de migración: “prestan” dinero con intereses altísimos y, al hacerlo, lavan dinero para quienes los protegen.

Toda organización criminal tiene que tener una forma de mover su dinero: algunos lo hacen a través de restaurantes o bares o empresas que no levanten muchas sospechas; otros, dicen, lo hacen a través de bancos y ejecutivos de cuenta que… no ponen mucha atención sobre dónde viene o a dónde va el dinero… Desde 2015, varios cárteles han recurrido a la red de ciudadanos colombianos que, en 24 estados de la república (y diez países de América Latina), se han colocado como “prestamistas” para personas que no tienen acceso a créditos bancarios.

Sin un nombre oficial, pero con una líder en el país, esta red de prestamistas ha crecido sin freno y ya se ha colocado en la mira de la Comisión Nacional de Gobernadores (Conago), no sólo por el número de personas que tiene empleadas, sino por la protección que, sospechan, podría tener también de autoridades de migración y de las instituciones de seguridad de los estados.

Según un informe de esa Comisión,  los “prestamistas” tienen protección en la CDMX de las dos principales organizaciones delictivas: el Cártel de Tláhuac y “La Unión” (el famoso y esquivo cártel de Tepito), lo que le ha permitido operar sin problema en toda la capital y la zona conurbada. Al mismo tiempo, facciones del cártel de los Beltrán Leyva les han permitido infiltrarse en estados como Chiapas, Veracruz, Oaxaca y Guerrero.

Contrario a lo que podría creerse, la gran mayoría de los miembros están en México de forma legal: han entrado al país, según la Conago, con todos sus papeles en regla, lo que les permite no se “descubiertos” por ningún radar del Instituto Nacional de Migración (INM), sin embargo, también tienen “operadores” dentro del INM, por cualquier cosa.

Los préstamos que otorgan son de plazos cortos y con intereses que califican en la usura: 20% en 20 días. Los solicitantes, por lo general ciudadanos comunes de bajos ingresos o pequeños comerciantes formales e informales, lo único que tienen que entregar es una copia de un comprobante de domicilio y de su identificación oficial. Si pueden pagar de vuelta el préstamo, no hay más problema… si no, empiezan las amenazas, los robos y los ataques.

Coordinados en forma de pirámide, la banda de “prestamistas” tiene un jefe que coordina las operaciones y el dinero desde Colombia, con operadores que, en México (y otros 10 países de AL), buscan a quién prestar y se encargan de las operaciones del día a día y, finalmente, el “músculo”, que también puede ser mexicano, son los encargados de presionar a quienes se retrasaron en sus pagos.

A nadie sorprende que hayan bandas criminales… ¿pero un banco de criminales con operaciones criminales?, ¿eso no ocurría solo en las películas?

Con información de Milenio