CNDH emite recomendación sobre matrimonio igualitario

La CNDH emite recomendación sobre el matrimonio igualitario a nivel federal. Todas las personas tienen derecho a casarse sin importar su identidad o preferencia sexual.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió el día de hoy una recomendación dirigida a los titulares de los Poderes Ejecutivos y a los Órganos Legislativos de todas las entidades federativas del país, sobre el matrimonio igualitario. El objetivo es que se adecuen las leyes y normativas civiles para permitir que todas las personas accedan al matrimonio, como institución social. Tras hacer un detallado análisis sobre las condiciones para el matrimonio entre personas del mismo sexo, la CNDH determinó que:

la orientación sexual no puede ser un criterio relevante para diferenciar el acceso al disfrute del derecho de protección a la familia que se encuentra consagrado en nuestra Constitución, el cual puede ser el mismo, tanto para las parejas del mismo sexo como las heterosexuales (vía CNDH)

En México, únicamente la capital y el estado de Coahuila han hecho modificaciones en los códigos civiles o familiares para permitir el matrimonio igualitario; aunque otras entidades han hecho esfuerzos legales por facilitar este tipo de uniones, los resultados a los que se ha llegado resultan discriminatorios. Entre estos se encuentran todas las figuras jurídicas que marcan una diferencia entre el matrimonio de personas de sexos opuestos y el de personas de mismo sexo, tales como: “sociedad de convivencia”, “pacto civil de solidaridad”, “enlace conyugal”. Las nuevas categorías generan tratos diferenciados para lidiar con situaciones equivalentes.

La imposición del deber de procrear o la perpetuidad de la especie como fin del matrimonio es contraria al derecho de autodeterminación de la persona y al libre desarrollo de la personalidad (vía CNDH)

Por lo tanto, no existen argumentos válidos para evitar el reconocimiento de matrimonios entre personas del mismo sexo. Una actitud que diferencie las uniones maritales según sea el género de las partes sólo perpetúa prácticas discriminatorias, que atentan contra la dignidad y violenta los derechos humanos de las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, travestis, transgénero e intersexuales.