El cinismo de Duarte no tiene límites, le debía hasta al bolero

duarte

Veracruz es un desastre, el hasta ahora prófugo exgobernador Javier Duarte ha dejado al estado prácticamente quebrado. Por un lado la deuda pública asciende a 87 mil millones de pesos y la federación, por medio de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ha determinado que no va a rescatar al estado, pero sí, que van a dar al gobierno local algunas opciones financieras para sacar a flote su economía. Por otro lado, dejó una crisis de inseguridad grave en varias regiones de la entidad, colocando a Veracruz como uno de los estados más inseguros del país.

Sin embargo, con Javier Duarte no todo se reduce a una pésima gestión como gobernador, también se pueden agregar un sin fin de pillerías y corruptelas hechas a nombre del gobierno veracruzano. La red de corrupción generada durante su gestión involucra no solo a sus colaboradores más cercanos en el gobierno, sino también a familiares, tanto directos como indirectos, es decir, dentro de los desfalcos a los estados, se encuentran involucrados tanto familiares del gobernador, como de su esposa. (Vía: El Financiero)

Entre sus más conocidas pillerías encontramos los desfalcos al presupuesto destinado a programas sociales, la construcción de un rancho de lujo en Valle de Bravo y un sinnúmero de inversiones multimillonarias en Houston relacionadas al mercado inmobiliario. (Vía: El País)

Por todo esto, entre muchas cosas más, Duarte se volvió un símbolo de los gobernadores corruptos, de esos virreyes “caligulescos” cínicos e irresponsables que operan impunemente y que hacen de sus entidades un desastre, independientemente de su partido político.

Pero, parece ser que el cinismo de Duarte rebasó los límites de lo imaginable, ya que resulta que también robó a su bolero, José de Jesús Martínez López, quien afirma que el exgobernador le quedó a deber 25 boleadas de zapatos. Según las declaraciones del bolero, Duarte le pedía fiadas las boleadas por medio de su asistente, quien constantemente le daba largas para pagarle; con esto, es posible observar pequeños detalles que comprueban el cinismo de ese personaje. Ahora,  podemos sumar el costo de 25 boleadas de zapatos a la inmensa deuda de ese “Calígula” y sus cómplices.