Cherán nunca aceptará Mando Único

Mujeres y hombres en Cherán rechazan el Mando Único que las autoridades de Michoacán quieren emplear para la seguridad de los municipios del estado.

Mujeres y hombres en Cherán niegan estar dispuestos a firmar un acuerdo con el Mando Único que las autoridades de Michoacán quieren emplear para la seguridad de los municipios del estado. En respuesta a varias notas de medios comerciales de información, los comuneros de la región autónoma declararon ante compañeros de Subversiones que en ningún momento han siquiera considerado pactar con el estado en materia de seguridad.

Al igual que gran parte de la población, los comuneros y las comuneras de Cherán ya han perdido todo tipo de confianza en los medios masivos. Saben bien que su meta no es apoyar al pueblo sino desinformarlo y servir a los intereses del mal gobierno (vía Subversiones).

Los habitantes de Cherán desconfían de la policía federal, estatal y municipal, así como del ejército, para resolver conflictos. Esta desconfianza tiene sus bases en la experiencia: antes del 15 de abril de 2011, la comunidad enfrentaba un severo problema de violencia contra los talamontes ilegales que saqueaban el bosque y contra el crimen organizado, en general. Como las autoridades y los encargados de asegurar el bienestar de los pobladores no tomaban cartas en el asunto, la comunidad decidió organizarse. (Aquí puedes leer la historia completa)

Tras expulsar a los delincuentes (partidos políticos incluidos), se organizaron rondas comunitarias para preservar la paz en las calles del municipio autónomo y autogobernado. De este modo, fue obvio que las fuerzas armadas públicas sólo eran un estorbo para alcanzar los objetivos de la gente. Las comuneras descubrieron que el único modo de preservar su estabilidad y de cuidar a sus familias era tomar responsabilidad de vigilar las calles en fogatas instaladas en cruce de calles.

Cherán no está dispuesto a dar un paso atrás en el camino de su lucha. No existe ninguna razón para devolver el control del territorio a autoridades externas al municipio. Por lo tanto, el rechazo al Mando Único es rotundo.