Revelan prácticas de canibalismo entre cárteles mexicanos

Los niveles de violencia a los que ha llegado el crimen organizado en nuestro país son alarmantes, de hecho ya pueden ser considerados patológicos y anómicos. Prueba de ello es lo señalado por el fiscal general del estado de Tabasco, Fernando Valenzuela Pernas, quien habló de las prácticas de brutalidad y violencia que llevan a cabo los cárteles de la droga, entre las cuales se encuentra el canibalismo.

Sí, no es broma, esto fue sostenido públicamente por Valenzuela en una conferencia de prensa convocada por la fiscalía general del estado de Tabasco a raíz de la detención de 12 integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) quienes estaban implicados en el asesinato de 5 personas, de las cuales 3 fueron fuertemente torturadas y posteriormente decapitadas.

Durante la narración de esos hechos, el fiscal señaló que entre los detenidos habían 2 menores de edad, uno de 16 y otro de 17 años, los cuales afirmaron en sus declaraciones que comieron carne humana como parte del rito de iniciación en el CJNG; en ese sentido, los menores señalaron que consumieron las extremidades superiores e inferiores de una víctima.

Dichas declaraciones fueron ratificadas por la fiscalía, ya que encontraron un cuerpo sin brazos y piernas en la ranchería El Cedro, ubicada en el municipio de Nacajuca en Tabasco. Según el testimonio de los menores, guardaron las extremidades en un refrigerador, después consumieron los brazos y tiempo después las piernas. (Vía: CNN)

Pero esta práctica no es exclusiva del CJNG, ya que Juan Sánchez Limón, preso en el penal de Puente Grande Jalisco, ex miembro del cártel de los Zetas y autor del libro Los malditos. Crónica Negra desde Puente Grande”, señaló al medio argentino Infobae que el canibalismo era una práctica recurrente en el cártel.

De hecho señaló que Heriberto Lazcano “El Lazca”, quien fue abatido en 2012 y era una de las cabezas de los Zetas, consumía recurrentemente carne de sus víctimas.

“He estado en reuniones en las que luego de enjuiciar a alguien y sentenciarlo a la pena de muerte, antes de ejecutarlo le ordena que se bañe a conciencia, incluso que se rasure todo el cuerpo, y lo deja que se desestrese por unas dos o tres horas; hasta les daba una botella de whisky para que se relajen mejor. Después ordena su muerte en forma rápida, para que no haya segregación de adrenalina y la carne no se ponga amarga ni dura”

También afirmó que “El Lazca”  consumía la carne humana en tamales, tostadas, al limón o como carne tártara, la mayoría de las veces comía “chamorro” o nalgas.

“solo la nalga y el chamorro (como se le dice de manera coloquial a una parte de la pierna); de allí sacan los bisteces para preparar la comida. Una vez estuvimos en una reunión en la que se juntó a toda la gente; fue en una posada que se hizo en Ciudad Victoria, y esa vez mandó hacer pozole y tamales. Los que colaboraron con la carne fueron tres centroamericanos que se pasaron de listos. A mí me tocó ver cómo los prepararon para ponerlos en el pozole y en los tamales”.

Todo esto muestra que la violencia ya llegó a otro nivel, este tipo de prácticas reflejan por una parte que para los cárteles de la droga la vida humana ya no tiene el mínimo valor y, por otra parte, la función que sirve para reforzar la cohesión y el empoderamiento de los miembros de la organización. (Vía: Excélsior)

 

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