Avanza amparo por caso de obra en Tajamar que afectó 14 mil m2

¿Una vista de lujo hacia el mar caribeño desde una playa en Cancún, Quintana Roo? Suena atractivo. ¿Todo desde la lujosa comodidad de un departamento de 231 metros cuadrados con acceso a espacios comerciales, deportivos y de entretenimiento? ¿Por qué no?

Esa era la oferta que hacía el proyecto Ynfnity, de Vanguard Caribe Comercializadora, S.A. de C.V., el cual contemplaba tres torres de más de 20 niveles como parte del Malecón de Tajamar. Una tendría un hotel y las otras serían de departamentos. SIPSE informó en 2016 que la inversión total era de 700 millones de pesos y se esperaba que el complejo estuviera listo en su totalidad en 2019.

El pasado 15 de noviembre, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), a cargo de Guillermo Haro Bélchez, informó sobre la orden de “clausura total definitiva” del proyecto inmobiliario por realizar obras sin autorización en materia de impacto ambiental.

Sello de la clausura definitiva del desarrollo inmobiliario Ynfinity. Foto: Cortesía

También se dio aviso sobre la imposición de una multa de un millón 56 mil pesos a Vanguard Caribe y la restauración “inmediata” de los 14 mil metros cuadrados del predio costero que abarcaba el desarrollo.

Los daños, señala la dependencia, ocurrieron a unos 500 metros de la Laguna de Nichupté, donde se encuentran el mangle y humedales.

Ahora, la asociación civil Movimiento Social en Pro de los Derechos del Pueblo, presidida por Katerine Ender, dio a conocer que el pasado 23 de noviembre se admitió un amparo derivado de los hechos alrededor de Ynfinity. Ender denuncia que entre otros hechos, no se implementaron medidas cautelares para evitar que se siguieran los trabajos y proteger el mangle en el predio.

“Ahí estamos atacando a las autoridades”, declaró Ender a Plumas Atómicas. “Tanto al Procurador Federal de Protección al Ambiente, como a la Procuraduría General de Protección al Ambiente delegación Cancún.”

“Ahí se atacando también al director de Desarrollo Urbano y Ecología porque si bien durante toda esta odisea se le solicitó informes, si existía algún tipo de licencia, algún tipo de permiso legal”, agrega Ender.

La titular de la asociación civil ahonda que las autoridades permitieron que siguiera trabajando sin implementar una medida cautelar desde el 2016. Hubo omisión y cohecho, señala, pues se permitió, al dar la inspección en el área, que Ynfinity continuara sus trabajos sin recibir precauciones.

“Preveníamos a la autoridad que dentro del inmueble existía una franja de manglar y un área pequeña de humedal”, declaró Ender. “El 22 de junio de 2017 nos damos cuenta que talaron por completo la franja del mangle”.

La presidenta de la asociación acusa que, en lo que se admitía su recurso legal, Ynfinity trató de ampararse para evitar que se les sigan poniendo las clausuras. “¿Por qué en el Juzgado Tercero de Distrito se les está tramitando ese amparo?”, cuestiona Ender, quien además de denunciar conflicto de intereses, señala que se está viendo al desarrollo como un tercero afectado.