A un mes de la desaparición de Mariela Vanessa, familiares señalan fallas graves de PGJ y UNAM

El pasado domingo 27 de mayo, la familia de Mariela Vanessa, la Asamblea General Estudiantil de la Facultad de Filosofía y Letras y el Colectivo Aequus sostuvieron una conferencia de prensa en la que señalaron las fallas tanto de la Procuraduría General de Justicia de la CDMX como de la UNAM en la investigación (y acompañamiento) de su desaparición.

Mariela Vanessa Díaz Valverde desapareció el 27 de abril, salió de su casa en la madrugada sin nada más que su celular; dejó dinero, bolsa, hasta sus lentes, según comentaron su hermana y su madre. Desde entonces, dice su abogado, no dejan de buscarla mientras que, al mismo tiempo, siguen luchando contra las dependencias que debieran encontrarla (CAPEA y la PGJ-CDMX) y contra la UNAM, a la que acusan que no ha hecho ninguna de las promesas dadas en comunicados y pláticas de frente.

A pesar de que ya se han reunido con José Ramón Amieva, Jefe de Gobierno de la CDMX, a pesar de que se han manifestado frente a la PGJ y que alumnos y maestros han enviado cartas con el respaldo de toda la comunidad universitaria, ni el rector de la UNAM ni la Abogada General han respondido a sus llamamientos de un acompañamiento efectivo.

La PGJ-CDMX tardó tres semanas en peinar la zona donde la geolocalización de su celular fue registrada la última vez. Cuando lo hicieron, comentó Gabriela (hermana mayor de Mariela Vanessa), lo que hicieron fue buscar un cadáver: trataron de encontrar zonas de tierra removida, ‘nubes de moscas’, trazas de sangre, no a su hermana viva.

Algo semejante ocurrió con la computadora de Mariela Vanessa. Se la entregaron a la PGJ en la espera de obtener alguna información sobre ella y tres semanas después lo único que tuvieron de respuesta de la dependencia investigadora fue que no pudieron acceder a ella porque tenía contraseña.

Conferencia de prensa sobre caso Mariela Vanessa a un mes de su desaparición

En otro punto de la conferencia, señalan directamente al abogado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, adscrito a la Oficina de la Abogada General, el licenciado Jesús E. Juárez González (encargado directo del acompañamiento del caso), de entorpecer las investigaciones.

De acuerdo a declaraciones de alumnos y compañeros de Mariela Vanessa, dicen en el boletín de prensa, Juárez González había ido a un salón a buscar informes pero, “al notar nerviosismo en los estudiantes”, les dijo que ella “ya se había comunicado con la familia y se encontraba bien”.

A pregunta expresa de Plumas Atómicas sobre el deber de la UNAM de dar acompañamiento efectivo al caso, el abogado de la familia nos dijo que no sólo es su deber ético y moral, sino legal: la UNAM tiene estatutos que cumplir con su comunidad, integrada por estudiantes, maestros y trabajadores.

Es lamentable la criminalización y la sospecha que siempre tiene la Universidad de quienes le exigen que cumpla con su deber: no se le está pidiendo que resuelva el caso, sino que ejerza presión política y legal hacia las autoridades“, nos respondió.

 

Buscamos una declaración oficial de la UNAM respecto a la carta de los profesores y los señalamientos de la familia y la defensa de Mariela Vanessa. Tras una semana de insistir y de respuestas evasivas, la Dirección General de Comunicación Social de la universidad nos respondió que no había una declaración, que “se ha hecho el acompañamiento y orientación” y dicen “estar muy preocupados sobre la situación de la alumna Mariela”.

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