El mundo podría quedarse sin playas por el cambio climático

La mitad de ellas podrían desaparecer en menos de 100 años
(Imagen: Pixabay)

La mitad de las playas  del mundo corren el riesgo de desaparecer para fines de este siglo si no se toman medidas para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y el cambio climático.

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De acuerdo a un nuevo estudio publicado en Nature Climate Change,  aun cuando se tomen medidas inmediatas para frenar el cambio climático,  las playas del mundo se perderán para 2100.

Los investigadores analizaron imágenes satelitales que mostraban cambios en la costa de 1984 a 2016. Descubrieron que una cuarta parte de las playas de arena en todo el mundo ya se habían erosionado a una velocidad de más de 0.5 m por año, arrojando más de 28 mil kilómetros cuadrados de tierra al mar.

La velocidad a la que los niveles del mar están aumentando se acelera en aproximadamente 0.1 mm por año cada año. Pero el aumento del nivel del mar no será uniforme en todo el mundo. El término “nivel del mar” puede ser engañoso: la superficie del mar no es plana. Al igual que la atmósfera, tiene áreas de alta y baja presión que crean montículos y canales. Algunos de estos son creados por las principales corrientes, por lo que los cambios que tendrán lugar a medida que los océanos se calienten cambiarán la topografía de la superficie del mar. Algunas áreas recibirán menos que el aumento promedio previsto del nivel del mar, pero muchas verán más. 

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Más del 60% de las playas de arena en Gambia y Guinea-Bissau pueden perderse debido a la erosión debido al aumento de los mares, mientras que se espera que Australia pierda casi 12,000 km de costa arenosa. Para los pequeños estados insulares como Kiribati, las Islas Marshall y Tuvalu, perder 300 metros de tierra sería catastrófico. (Vía: Science Alert)

Pero no se trata solo del cambio climático. Los humanos están acelerando activamente la erosión costera al eliminar la arena de las playas en cantidades enormes y a tasas mucho más rápidas de lo que puede renovarse naturalmente. La grava y la arena se extraen de los ríos y las playas para su uso en la construcción, y a un ritmo más rápido que la extracción de combustibles fósiles en algunas áreas.

Los ecosistemas costeros que unen y atrapan sedimentos, como los manglares, también están siendo destruidos. El mundo perdió casi 10 mil kilómetros cuadrados de estos hábitats entre 1996 y 2016. Mientras tanto, el suministro de sedimentos a la costa también se ve afectado por la construcción de presas y sistemas de riego. (Vía: Science Alert)

Con información de Science Alert