Muertes inexplicables de aves alertan a científicos en Estados Unidos

Científicos investigan el inexplicable fenómeno que podría estar relacionado con la crisis climática
(Imagen: Twitter @salasphorus)

Miles de aves migratorias han muerto inexplicablemente en el suroeste de Estados Unidos. Actualmente, los expertos investigan lo que consideran una tragedia nacional y que podría estar relacionada con la crisis climática.

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Hasta ahora, no hay una explicación concreta sobre las causas de la muerte masiva de aves como golondrinas, currucas y papamoscas. En entrevista para The Guardian, Martha Desmond, profesora del Departamento de Biología de la Universidad Estatal de Nuevo México señaló que una de las posibles razones para explicar este fenómeno, se deba a que no cuentan con las suficiente reservas de grasa o masa muscular para aguantar viajes tan largos.

Estas aves vuelan hacia el sur desde Alaska y Canadá, pasando por el suroeste de Estados Unidos hasta llegar América Central y del Sur. Por ello, es crucial que hagan escalas para reposar  y continuar su viaje. Sin embargo, debido a los incendios forestales ocurridos en los estados occidentales de Estados Unidos probablemente las aves tuvieron que enrutar su migración. Por ello, de las zonas costeras ricas en recursos, debieron moverse hacia el desierto de Chihuahua, donde la comida y el agua son escasos. Esto significaría que murieron de hambre.

Cambio climático como posible causa de muerte

Otra de las posibles explicaciones a este fenómeno puede ser la crisis climática que está cambiando el paisaje de la tundra donde se reproducen muchas de estas aves. Mientras que la destrucción de las selvas tropicales en América Central y del Sur afecta su hábitat invernal.

Las primeras muertes de estas aves se registraron el 20 de agosto White Sands Missile Range, Nuevo México. Inicialmente se pensó que las muertes no estaban relacionadas; sin embargo, gracias a los foros en línea, los investigadores supieron que no eran casos aislados.

Los cadáveres se enviaron al laboratorio forense del Servicio de Pesca y Vida Silvestre en Oregón, Estados Unidos y al Centro Nacional de Salud de Vida Silvestre en Wisconsin para su análisis.

Con información de The Guardian