El calor está cerrando el agujero en la capa de Ozono del Ártico

Era el agujero más grande que se había registrado
(Vía: Copérnico)

El agujero más grande jamás observado en la capa de ozono sobre el Ártico se ha cerrado, dice el Servicio de Monitoreo Atmosférico de Copérnico.

También te recomendamos: Científicos han encontrado el agujero más grande que se ha registrado en la capa de ozono del Ártico

La capa de ozono protege a la Tierra de la mayor parte de la radiación ultravioleta del Sol, que es una causa importante de cáncer de piel. Los científicos detectaron signos a finales de marzo de la formación de un agujero raro y se pensó que era el resultado de las bajas temperaturas en el polo norte.

El agujero que había registrado un tamaño récord, sólo habría representado una amenaza directa para los humanos si se hubiera movido más al sur hacia áreas pobladas.

Pero el jueves 23 de abril, Copérnico, el programa de monitoreo de la Tierra de la Unión Europea, anunció que el agujero ya se había cerrado. Y no, esto no tiene nada que ver con la reducción de la contaminación causada por tener gran parte del mundo en cuarentena por la pandemia del nuevo coronavirus que causa COVID-19.

En cambio, se trata del vórtice polar, es decir, de las corrientes de gran altitud que normalmente llevan aire frío a las regiones polares. Este vórtice se dividió en dos, dando a la región del Ártico una ola de calor relativa, con temperaturas de hasta 20°C más altas de lo normal para esta época del año.

(Vía: Copérnico)

Este año, el vórtice polar ha sido extremadamente poderoso y las temperaturas en su interior han sido muy frías. Esto generó nubes estratosféricas que destruyen la capa de ozono al reaccionar con los clorofluorocarbonos o gases CFC, prohibidos por el Protocolo de Montreal de 1987.

En los últimos días, el vórtice polar se ha roto y debilitado. Es decir, hace más calor y eso ha provocado que se cierre el agujero. Copernico  predice que el vértice polar se formará nuevamente, pero sin afectar tanto la capa de ozono.

El agujero de ozono más conocido está sobre la Antártida en el Polo Sur y ocurre durante la primavera austral (julio a septiembre) cuando la estratosfera es naturalmente mucho más fría. En general, las condiciones para la destrucción del ozono en esta escala simplemente no ocurren en el Polo Norte.

Este año, el fuerte y estable vórtice polar ha provocado la concentración de más productos químicos que agotan el ozono de lo habitual, lo que sumado al frío extremo ha creado las condiciones para este agujero sin precedentes, que por ahora ya está desaparecido.

Con información de Copérnico

Publicidad