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El cambio climático está volviendo verde la Antártida

Y no, no es porque esté creciendo pasto
(Imagen: Dr. Matt Davey)

Partes de la Antártica están cambiado de color a medida que se espera que la “nieve verde” causada por la floración de las algas se extienda con el aumento de las temperaturas globales por el cambio climático, de acuerdo con una investigación.

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Aunque a menudo se considera desprovisto de vida vegetal, la Antártida alberga varios tipos de algas, que crecen en la nieve fangosa y absorben dióxido de carbono del aire.

Investigadores de la Universidad de Cambridge y el British Antarctic Survey combinaron imágenes satelitales con observaciones en el terreno para detectar la extensión actual de algas verdes en el continente más árido del mundo.

Identificaron más de mil 600 flores de algas verdes separadas en la nieve en toda la península de la Antártica, cuya superficie combinada es de alrededor 1.9 kilómetros cuadrados.

(Imagen: Dr. Matt Davey)

“Aunque los números son relativamente pequeños a escala mundial, en la Antártida, donde hay una cantidad tan pequeña de vida vegetal, esa cantidad de biomasa es muy significativa”, dijo Matt Davey, del Departamento de Ciencias de las Plantas de Cambridge. (Vía: AFP)

“Mucha gente piensa que la Antártida es solo nieve y pingüinos. De hecho, cuando miras a tu alrededor hay mucha vida vegetal”. (Vía: AFP)

El equipo calculó que las algas en la península actualmente absorben niveles de CO2 equivalentes a 875mil viajes promedio en automóvil.

(Imagen: Dr. Matt Davey)

También descubrieron que la mayoría de las floraciones de algas estaban a menos de cinco kilómetros de una colonia de pingüinos, ya que el excremento de las aves es un excelente fertilizante.

Las regiones polares se están calentando mucho más rápido que otras partes del planeta por el cambio climático. Si bien más algas significa que se absorbe más CO2, las plantas podrían tener un impacto pequeño pero adverso en el albedo local: la cantidad de calor del Sol que se refleja desde la superficie de la Tierra.

Mientras que la nieve blanca refleja el 80 por ciento de la radiación que la golpea, para la nieve verde esa cifra está más cerca del 45 por ciento. Sin embargo, el equipo dijo que es poco probable que el albedo reducido (el porcentaje de radiación que cualquier superficie refleja con respecto a la radiación que incide sobre ella) afecte el clima de la Antártida en una escala significativa.

Con información de AFP