La inflación llegó a niveles no vistos en 8 años

Sin duda la liberalización de los precios de los combustibles ha producido una distorsión en los mercados, en el sentido de que ha afectado directamente a los precios de los bienes y servicios, es decir, ha tenido impactos inflacionarios. De hecho, la inflación este año ha duplicado los límites impuestos por el Banco de México que son de +/- 1 sobre el 3%, es decir los límites razonables son en un margen del 2 al 4%.

Cuando decimos que este hecho distorsionó los mercados nos referimos a que el alza del precio de un solo bien, tuvo efectos colaterales en los precios de otros bienes y servicios. Esto significa que este fenómeno inflacionario no tiene que ver con un incremento sostenido de los precios en general, sino que fue el resultado de el incremento abrupto de un solo producto, el cual se encuentra presente en prácticamente todos los procesos productivos de la economía.

En ese sentido, se prevé que el Índice de Precios al Consumidor (IPC), indicador que mide la inflación, tienda a la baja en la segunda mitad del año, debido a que la estabilización del precio de los combustibles disipará la distorsión producida por el abrupto incremento de principios de año. Dicho de otra manera, la inflación se estabilizará en el margen establecido por Banxico debido a que ya no habrán flujos significativos en el precio de este producto en particular.

Sin embargo, en el mes de julio la inflación siguió presionando, ya que llegó a un 6.44% anual, un nivel no visto en 8 años. Pero esta vez no fueron los energéticos los que contribuyeron a este incremento mensual del 0.38%, sino los productos agropecuarios (2.49%) y algunos servicios (0.41%).

Los productos del sector primario que contribuyeron a este incremento fueron: el jitomate con un incremento del 21.8% mensual; la papa con 15.98%; el tomate verde con 18.68%; plátanos con 8.88%; cerveza con 1%. Por otra parte los servicios que aportaron a la alza fueron: los servicios turísticos en paquete con un 9.71%; vivienda propia con 0.17%, transporte aéreo con 7.45% y las loncherías, fondas, torterías y taquerías con un 0.46%.

En cambio productos como el gas LP y la gasolina de bajo octanaje fueron a la baja, el primero con -2.46% y el segundo con -0.52%. Asimismo hubo una deflación de bienes y servicios como: automóviles con -0.19%; uvas con -16.97% y el pepino con un -7.99%.

Finalmente, esto resultó que en el índice de precios subyacente, el cual no incluye los precios de bienes y servicios que son volátiles, hubiera un incremento mensual del 0.27%, lo que se traduce en un aumento de 4.94% anual. Por el contrario en el índice de precios no subyacente, el cual incluye los bienes y servicios con mayor volatilidad, hubo un incremento mensual de 0.72% y del 11.27% anual.

Como podemos ver, este fenómeno inflacionario ya no viene del incremento del precio de los combustibles, sino de la volatilidad de los precios del sector agropecuario. Esto sin duda impacta debido a que suma a la inflación ya acumulada durante el año, sin embargo, en condiciones normales este incremento mensual no hubiera sido significativo. (Vía: El Universal)

 

 

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