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La brecha salarial en México es la mayor de América Latina

El ingreso mensual de la mujer es $797 menor al de un hombre
Brecha salarial en México es la mayor en América Latina

La brecha salarial en México es la mayor de América Latina. En promedio, las mujeres ganan 16% menos que sus contrapartes masculinas, según un informe realizado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

El ingreso mensual entre hombres y mujeres varía por 797 pesos. Es decir, ¡mensualmente los hombres ganan 797 pesos más que las mujeres! El informe promedio mensual para hombres es de $5,825 mientras que para las mujeres es únicamente de $5,021.

Por lo tanto, para que las mujeres puedan ganar lo mismo que los hombres, tendrían que trabajar otros 35 días de jornada completa. Esta diferencia es parte de la clara discriminación que sufren las mujeres en México. (Vía: Animal Político)

Las mujeres no sólo tendrían que trabajar más para poder ganar lo mismo que los hombres, sino que ya realizan más trabajo que ellos. Además de la jornada completa, también realizan las labores domésticas y de cuidado… trabajo que sigue sin ser remunerado.

Es decir, las mujeres realizan doble trabajo. Uno de estos pasa desapercibido y es casi invisible: se espera que las mujeres limpien, cocinen y cuiden a los niños; pero esto, que unos llaman amor, en realidad es trabajo no pagado. Y, además, por el trabajo que sí es pagado, no ganan lo suficiente.

A la semana, las mujeres ocupan 42.8 horas en trabajos de cuidado, mientras que los hombres únicamente 16. La jornada laboral de la mujer nunca termina, en el trabajo y en la casa está constantemente trabajando sin recibir el reconocimiento que merece (y ya ni hablemos del pago).

Mientras los trabajos de cuidados no se consideren como trabajo, aunque posibiliten que los hombres vayan a trabajar con la ropa limpia y planchada, con su comida en el tupper y lleguen a cenar comida casera, las relaciones entre sexos siempre serán desiguales.

Bajo este mismo criterio, las mujeres desempleadas exceden al doble el número de hombres desempleados, aunque el desempleo de la mujer generalmente implique un trabajo constante en casa.

Aunque una solución sería posibilitar los servicios de cuidado al crear estancias infantiles, esto genera un ciclo en el que los trabajos de cuidado son relegados a otras mujeres. Habría que repartir equitativamente las labores de crianza entre los sexos, exigir que los hombres tomen una licencia de paternidad, poner cambiadores de pañales en los baños masculinos, etc.

Si se seguirá negando el valor económico de los trabajos de cuidado, por lo menos habría que repartirlos entre todos los habitantes del hogar para que la jornada laboral de la mujer dure únicamente ocho horas.