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Pepenar entre los escombros: así sobreviven damnificados de Jojutla

Jojutla parece la tierra olvidada tras el sismo del 19 de septiembre, quizá, una de tantas. En este municipio los derrumbes sucedieron uno tras otro, primero los inmuebles que colapsaron tras el sismo y luego las casas y negocios que son demolidos por la maquinaria pesada, pero entre las ruinas existe, para los algunos pobladores, una posibilidad para subsistir: extraer varillas que les compran en los fierros viejos a 1.50 pesos el kilo. 

Un reportaje de Animal Político retrata la precariedad económica por la que atraviesan los pobladores del municipio de Jojutla quienes, ante la falta de empleo y la incapacidad de respuesta por parte de las autoridades, tienen que generar sus propios medios para resistir la crisis que dejó la emergencia del sismo.

Es la historia de Salvador, un campesino de 52 años que junto a sus 5 hijos, decidió dejar el campo para trabajar sobre los escombros y lograr extraer la varilla. Salvador narra que en cada edificio colapsado hay una familia como la de él haciendo ese trabajo, detalla que son los mismos responsables de la demolición quienes permiten a las familias entrar en cada movimiento de la maquinaria para que rápidamente trepen y recuperen las varillas. (Vía: Animal Político)

“Estamos sacando la varilla, ora sí que porque el ingeniero nos está echando la mano. Nos da chance de entrar y sacar un poco de varilla. Llegamos a las 7 de la mañana y nos vamos a las 8 o 9 de la noche, cuando ya no hay luz, pues” expresa Salvador quien aún tiene una casa, llena de grietas y apuntalada pero en pie.

Salvador relata que cuando reportó su casa ninguna autoridad fue a inspeccionarla y aún cuando dio aviso a Protección Civil, tampoco fue a revisar.  Expresa que la única opción para ellos es repararla con sus propias manos, “a las orillas la autoridad no se arrima, sólo pasan cuando necesitan algo: cuando quieren votos, hasta las últimas casa llegan”.

Las manos de Salvador que antes cosechaban la tierra ahora se dedican sacar del metal un poco de futuro para su familia. Para darnos una idea del trabajo al que él y sus hijos fueron forzados, tener un día bueno implica reunir media tonelada de varilla, lo que equivale a 800 pesos. 

 

Lo que queda de Jojutla 

En el municipio de más de 57 mil habitantes fue el más afectado de los 20 que registraron daños en el estado de Morelos.

Por ejemplo, en la llamada zona cero del municipio, alrededor del 80 por ciento de los inmuebles serán derrumbados, en la colonia Emiliano Zapata, una de las humildes del municipio 7 de cada 10 construcciones desaparecerán.

“Desapareció toda una manzana y en mi casa (ubicada en la calle 18 de Marzo) inició la línea de casas que cayeron. Calculo que fueron casi 90 casas las que se colapsaron” relata Aleida Romero, quien perdió a su bebé y a su mamá. (Vía: Pie de Página)

 

Por su parte el presidente municipal de Jojutla, Alfonso de Jesús Sotelo, asegura que “no hay colonia en Jojutla que se haya salvado“.

El sismo sólo reveló que el actuar del estado es lento y su ayuda insuficiente, que son los ciudadanos los que pese a la catástrofe buscan salir adelantes pero, ¿cómo salir adelante sin exculpar a la autoridades de su responsabilidad?