Por usar smartphones los niños ya no pueden escribir bien: expertos

Tras un nuevo estudio hecho en infantes, pediatras identificaron que los niños preescolares están teniendo dificultades para desarrollar la escritura. No es por un problema nervioso o cerebral en todos ellos, sino porque el uso de smartphones y dispositivos táctiles les está quitando la fuerza y destreza necesaria para sostener un lápiz o una pluma.

Sally Penn, jefa del departamento de pediatría de la Heart of England foundation NHS Trust explicó que:

“Cuando llegan a la escuela, a los niños se les da un lápiz, pero hay una tendencia en la que no son capaces de sostenerlo ni usarlo porque no tienen la habilidad motriz básica para hacerla“.

Esto, por supuesto, no es una coincidencia y creen que la razón es más evidente de lo que pudiera pensarse. El uso de dispositivos táctiles está provocando que no se ejerciten ni se desarrollen habilidades necesarias para la escritura a mano. Encontraron que en niños menores de dos años, el uso de estos aparatos es de más del 58%, un número que no tendría que ser en absoluto significativo si no es porque hablamos de niños que a penas puede hablar y moverse de manera autónoma.

Incluso, el uso de este tipo de tecnologías se ha estado usando en algunas instituciones de educación básica en Reino Unido, provocando que también en la docencia haya un cambio en la forma de la enseñanza y, al mismo tiempo, una forma diferente de enfrentar la comunicación escrita.

Aunque pareciera algo alarmante, en realidad no lo es tanto. Por milenios, la escritura ha sido una forma de manifestar las ideas, pero esto no significa que sea la única válida. Claro que no se ha encontrado otra forma tan eficaz para hacerlo como el lápiz y la pluma, pero es una realidad que la existencia de los dispositivos táctiles puede hacer un cambio en ello.

La enseñanza de la lectura y la escritura no debe, ni debería, estar encerrada en el papel y la pluma. Es igual de factible comunicar algo a través de letras en una pantalla que en una hoja de celulosa de árboles. Si bien, la docencia y la pedagogía no está preparada para este cambio tan repentino, pero debe de hacerlo antes de que los profesionales de la educación se vean superados.

Ahora, escribir también implica el ejercicio y desarrollo de habilidades motrices para la manipulación precisa de los objetos con los que el ser humano se relaciona, cosa que permite a los niños poder interactuar con su medio y descubrirlo a través del tacto. Sería en ese momento cuando puede volverse perjudicial, aunque tampoco significa que no haya otras formas de hacerlo o de modificarlo.

La alarma porque un niño tiene complicaciones para manejar un lápiz y una pluma no debe ir dirigida desde la enseñanza del lenguaje y las habilidades de comunicación, sino abordarse desde las habilidades motrices, que se pueden ver perjudicadas y modificadas, pero tampoco hay que pensar que todo lo nuevo es malo, en una de esas hasta desarrollamos telequinesia (bueno, no).

Con información de The Telegraph