Puerto Rico en pedazos y a oscuras: María dejó sin electricidad a la isla completa

El huracán María golpeó la isla de Puerto Rico el pasado miércoles en la madrugada a Puerto Rico, una isla con una población de 3.4 millones de personas.

Hasta el día de hoy se sigue sin poder contabilizar el número de víctimas, los daños ni de coordinar efectivamente las labores de rescate y respuesta tras el huracán categoría 5 (el segundo al hilo que golpea la isla en menos de tres semanas).

Ni siquiera las comunicaciones: María arrasó con todo, con trabajos llegan ciertos servicios de comunicación.

Según expertos consultados por el New York Times, a la isla le tomará al menos seis meses recuperar su infraestructura eléctrica porque, y ese es uno de los principales problemas para el territorio independiente y asociado de los Estados Unidos, necesita que cualquier material (de emergencia o para reconstruir) sea traído desde “el continente” (desde Estados Unidos continental, pues), y eso cuesta, mucho. Y Puerto Rico no tiene dinero: se declaró en bancarrota a finales del 2016. (Vía: New York Times)

María pasó sobre Puerto Rico “como un tornado de casi 100 kilómetros de diámetro” por su lado nor-noroeste. Antes de que tocara tierra, al menos 600 mil personas no pudieron recibir las alertas dadas por el gobernador Roselló, ya que tras el paso de Irma no tenían luz eléctrica ni agua.

Puentes aéreos desde Nueva York y Philadelphia se han convertido en la única forma como miles obtienen agua potable, gasolina y generadores (enfocados estos últimos a los pocos hospitales en condiciones de funcionar y los centros de ayuda para damnificados). (Vía: National Public Radio)

Técnicamente (y sólo técnicamente) Puerto Rico es parte de los Estados Unidos, sus ciudadanos son estadounidenses y, técnicamente, tienen que recibir cuidado y ayuda federal cuando lo necesiten, FEMA, el organismo encargado de coordinar las acciones frente a los desastres naturales en Estados Unidos, ha hecho su trabajo y, junto con él, se ha solicitado al Congreso la aprobación de un presupuesto de desastre para la reconstrucción, sin embargo, como apunta Alexia Fernández Campbell para Vox:

En estos momentos, la compañía de servicios de Puerto Rico está en estrés financiero: no puede modernizarse y está en riesgo de tener que recortar personal altamente calificado. Incluso el presupuesto de FEMA, que es más que seguro que será aprobado por el Congreso, será de muy poca ayuda en una situación como esta. (Vía: Vox)

Mientras 3.4 millones de estadounidenses no tenían electricidad, agua o noticias de nada más que la gente de su colonia, el presidente de los Estados Unidos estaba seriamente preocupado en… la protesta de jugadores afroamericanos de la NFL. Porque la ineptitud de los gobernantes está en todos lados.

¡Ah! Y para cerrar con broche de oro, la presa Guajataca, una de las más grandes de la isla, está a punto de fracturarse, de hecho, las autoridades puertorriqueñas están seguras de que no tarda en pasar. Por ello, más de 70 mil personas han sido evacuadas…