Policía rusa advierte: si van a gritar ‘eh, puto!’ en Mundial serán expulsados del estadio y del país

La policía rusa ya ha advirtió: los mexicanos que quieran jugarle al homófobo con el grito de “¡eeeh puto!” serán expulsados de los estadios donde se realizará el mundial del 2018 e, incluso, podrían ser sacados del país por “alterar el orden público”.

Rusia tiene una muy complicada historia con su comunidad LGBT+… y por “complicada” nos referimos, exactamente, a terrible: desde legislación que prohíbe la exhibición pública de “conductas homosexuales”, pasando por programas de televisión en cadenas públicas abiertamente homófobos y terminando con supuestos “campos de exterminio” en Chechenia.

Las protestas contra este tipo de leyes, promovidas por los más altos mandos del régimen de Vladimir Putin (él mismo incluido), generaron una ola de críticas al Kremlin, pero, como ha pasado desde que el agente de la KGB tomó el poder en Moscú, poco le importó: se hizo hincapié en la relación cercana de Putin con el cacique checheno y se reforzaron las leyes homófobas.

Parecería, entonces, que el grito de “eeeh, puto!” cayó en tierra fértil… pero no. El pasado junio, en plena Copa Confederaciones, la policía rusa expulsó a dos mexicanos del estadio olímpico de Sochi, cuando la selección mexicana se enfrentaba a la de Nueva Zelanda. (Vía: Marca Claro)

Los dos mexicanos fueron vetados de todos los estadios de la Confederaciones y no les quedó de otra más que regresarse al país.

Para el mundial, y con los ojos del mundo encima, parece ser que la policía rusa planea redoblar la advertencia para los mexicanos: si creen que es gracioso andar coreando gritos homofóbicos, mejor quédense en el hotel. (Vía: El Universal)

Y sí, es un grito que reproduce una conducta homófoba: aún cuando haya mucha gente que lo defienda (¡porque  vaya que la hay!) diciendo que no tiene nada que ver con discriminación porque se refiere a alguien “cobarde”, déjennos les damos una brevísima explicación de por qué es homófobo.

Dentro de la escala de la “masculinidad”, entre más cerca se esté a lo femenino, menos vale el individuo: las mujeres y los homosexuales, entonces, no pueden tener las características que definen a “los hombres” (como la valentía, el vigor físico y la competencia). Entonces: tu grito no sólo es homófobo, de paso también es misógino.

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