Muertes durante ensayos de vacuna Pfizer no fueron por medicamento

Las autoridades de EEUU explicaron que la medicina no tuvo que ver nada con las muertes de los voluntarios
(Imagen: Daniel Augusto / Cuartoscuro)

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos informó que seis personas murieron durante los ensayos de la vacuna Pfizer y BioNTech contra la COVID-19. Sin embargo, aclaró en el documento, ninguna de estas muertes fue por el medicamento contra el coronavirus.

“Un total de seis (2 de vacuna, 4 del placebo) de lso 43 mil 448 voluntarios (0.01%) murieron durante el periodo de reporte desde el 29 de abril de 2020 (primer participante, primera visita) al 14 de noviembre de 2020”, publicó la FDA. “Ambos receptores de la vacuna eran mayores a 55 años de edad; uno experimentó un paro cardiaco a los 62 días de la vacunación número 2 y murió tres días después, y el otro murió de arteriosclerosis tres días después de la vacunación número 1”, precisó.

Sobre las muertes entre el grupo de los que recibieron el placebo, la FDA explica que tres de las muertes ocurrieron eran mayores de 55 años. Uno murió por “infarto de miocardio, por ataque hemorrágico o por causa desconocida”.

La FDA asegura que todas las muertes representan eventos que ocurren en la población general de los grupos de edad en los que se reportaron. También señalan que la proporción es común entre la sociedad.

¿Entonces es segura la vacuna de Pfizer?

Pese a las muertes, la FDA señaló que los ensayos de la vacuna de Pfizer y BioNTech, la BNT162b2, sugieren que es segura. En el documento publicado sobre los ensayos, la FDA explica que no identificó ningún asunto que generara preocupaciones.

“Datos de seguridad disponibles sobre todos los participantes inscritos hasta el corte del 14 de noviembre, 2020, fueron consistentes con el perfil de seguridad”, agregó.

La información de los ensayos arroja que las reacciones adversas más comunes por la vacuna de Pfizer fueron reacciones donde se aplicó la inyección, fatiga y dolor de cabeza. El 84%, 62% y 55% de los voluntarios, respectivamente, reportaron esto. A estas molestias le siguen los dolores musculares (38%), escalofríos (31.9%) y fiebre (14.2%). Reacciones severas ocurrieron en no más del 4.6% de los participantes.

Finalmente, el reporte apunta que la estabilidad en la seguridad de la vacuna fue consistente entre los grupos de edades, los géneros, las etnicidades y los grupos raciales. También fue constante con personas con o sin comorbilidades médicas.

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