Las Hermanas del Valle en California comercializan productos con marihuana

El estado de California pudiera convertirse en noviembre en el primer estado fronterizo que acepta su uso recreativo.
marihuana

De acuerdo con el diario Milenio, las Hermanas del Valle, las cuales no son miembros de una orden religiosa, originarias del condado de Merced en el valle central de California, Estados Unidos, desde una ubicación secreta, fabrican y envían productos con marihuana a todo el mundo. Y más que una congregación, más bien son mujeres de negocios.

Y es que mientras en el país la prohibición de la cannabis sigue generando diversos problemas y se avanza paso de tortuga hacia su regulación para el uso medicinal, los Estados Unidos están listos para legalizarla por completo. El estado de California pudiera convertirse en noviembre en el primer estado fronterizo que acepta su uso recreativo.

Sin embargo, mientras ocurren tales eventos, en ese estado de los EEUU se multiplican los dispensarios y pequeños negocios que fabrican productos medicinales con cannabis. Y por lo tanto, las Hermanas del Valle han aprovechado el entusiasmo de “la industria con mayor crecimiento en Estados Unidos”, según una reciente investigación del ArcView Group.

“Esto es científico, no es mágico ni místico. Somos mujeres espirituales pero seguimos a la ciencia. Creemos que la ciencia nos dirá que nuestros hijos la necesitan en su cereal cada desayuno para una salud óptima”, afirmó la hermana Kate, quien es la fundadora de la “orden”.

Y no es para menos, ya que sus tinturas y ungüentos se venden hasta en 85 dólares la pieza. Su centro de operaciones es una finca rodeada de árboles. Tienen cuatro empleados, dos casas, una capilla al aire libre y una bodega.

Las leyes californianas solo les permite cultivar 12 plantas, pero éstas son suficientes para producir 50 mil dólares de producto al mes, unos 900 mil pesos, trabajando solo dos semanas. Por eso admiten que su vocación no es un trabajo de tiempo completo:

“De luna nueva a luna llena, somos estrictamente veganas y célibes. Pero de la luna llena a la siguiente luna nueva somos mujeres libres y el uniforme es opcional”, explica la hermana Kate, quien justifica el hábito con la vestimenta de las antiguas sanadoras.

La más joven de las “monjas”, la hermana Darcy de 25 años, es la encargada del cultivo. Ella fue elegida por sus conocimientos en horticultura y su experiencia en granjas orgánicas en Estados Unidos y Nueva Zelanda.

“Estas plantas son mis bebés”, dice mientras las abraza en un pequeño invernadero. “El tiempo que paso con ellas es espiritual para mí. Vengo y les pongo canciones, creo que disfrutan de mi compañía”, expresó la hermana Darcy.

Pero las condiciones ideales para su cultivo son estrictas. La hermana Darcy detalló que es necesario tener un flujo constante de aire, monitorear la temperatura para que no supere los 30 grados centígrados y mantener la humedad en alrededor de 55%.

Asimismo, estudiantes universitarios las ayudaron a instalar la iluminación necesaria. Cuestionada sobre la violencia que la prohibición genera en países como México, el rostro de la hermana se transforma y sus ojos se vuelven vidriosos.

“Es terrible, me dan ganas de llorar. Mucha gente sigue muriendo y yendo a la cárcel, otros están enfermos y también mueren. Simplemente no es justo”, respondió.

A su vez, las Hermanas del Valle reciben pedidos en su página de internet. Su vocero y también socio, el neoyorquino John Patrick Patti, afirmó que la demanda es creciente y que han enviado paquetes a Sudamérica, Europa e incluso Asia. Los productos son acompañados con certificados de laboratorio, en caso de que sean inspeccionados.

“Analiza las opciones: puedes ir con los cárteles o puedes acercarte a empresas dirigidas por hábiles mujeres de negocios”, argumentó Patti, quien también se hace llamar el hermano John. Kate y Darcy acuden cada semana a un café ubicado en la avenida principal de Merced para entrevistarse con sus clientes locales.

Cargan una canasta con productos y bolsas con semillas para regalar a los curiosos y los residentes de Merced, muchos de ellos de origen latino, se acercan a las hermanas para pedir su consejo y obtener algún descuento.

Una de ellas es Cinthia Sánchez, originaria de Aguililla, Michoacán. Cuenta que su padre de 80 años padece dolor crónico y que los medicamentos recetados por su médico no han logrado aliviarlo. “Compré un botecito, no sé con qué está hecho, solo sé que tiene cannabis y que mi papá le tiene mucha fe. Vamos a tratarlo por primera vez”, compartió en entrevista.

Cabe destacar que el pasado 21 de abril, el presidente Enrique Peña Nieto envió al Senado una iniciativa de reforma a la Ley General de Salud para permitir la autorización de medicamentos elaborados a base de marihuana y/o sus ingredientes activos, permitiendo el registro de medicamentos con mota o tetrahidrocannabinol (THC) en el país, así como su importación; además de aumentar a 28 gramos las dosis consideradas de uso personal.