Cómo Jimena, separada de su familia, pudo encontrarla de nuevo

Foto: ProPublica

Alison Jimena Valencia Madrid cruzó la frontera junto con su mamá, Cindy, para encontrarse con sus parientes en Estados Unidos. Ambas fueron detenidas y separadas por la medida de ‘tolerancia cero’ del gobierno de Donald Trump. Si no fuera porque Jimena se aprendió de memoria el número de su tía, su situación sería tan incierta como la de miles de niños separados de sus padres.

Cindy y su hija de seis años estaban muy cerca de alcanzar su destino, después de un mes de viajar desde El Salvador. A sugerencia de una de sus tías, Jimena memorizó el teléfono de la mujer residente en Houston, por si acaso.

Madre e hija fueron detenidas y separadas el 13 de junio, en Texas, por agentes fronterizos. Sin embargo, Jimena no solo había memorizado el número de contacto: también exigió hacer una llamada a su tía, una mujer salvadoreña que busca asilo en Estados Unidos y permanece anónima para que su propio caso no se vea afectado.

Un audio de siete minutos revela que, en medio del llanto y los gritos de los niños, Jimena pide ayuda para hacer la llamada. En entrevista con ProPublica, la tía señala que ella es una de las pocas que han dado información sobre sus familiares. La mayoría de los niños no puede dar nombres, mucho menos un número telefónico.

“Cuando escuché la voz de Jimena en el teléfono salté de la cama y caí de rodillas. Le di gracias a Dios por que se aprendiera el número. Si no, no sé qué habría pasado con ella“.

A pesar de que las autoridades saben dónde está detenida su madre, Jimena no ha podido hablar con ella desde que las separaron. En una ocasión, cuando Cindy llamó desde un centro de detención, le dijeron que Jimena no podía contestar porque estaba en un taller obligatorio: irónicamente, el tema del taller era “Know Your Rights” (Conoce tus derechos).

Por ahora, es la tía quien pasa mensajes de madre a hija, quienes huyeron de la violencia de las pandillas a las afueras de San Salvador. “Estoy orgullosa de ella”, dijo Cindy. “Es una niña muy lista y muy valiente”.

Durante la entrevista de la tía con ProPublica, Jimena llamó por teléfono: describió su rutina en el albergue, las comidas que le gustan y no le gustan, las vacunas que le han puesto y sus planes para el futuro. Ella dice que quiere estar con su mamá en libertad y ya sabe qué mascotas quiere tener y hasta la pizza que quiere probar. Le mandó besos a su prima y preguntó cuándo podrán ir a la misma escuela.

“No sabemos, mi amor”, le dijo su tía. “Pero tu mamá me dijo que tienes que portarte bien y ser fuerte hasta que vuelvan a estar juntas”.