ISIS ataca sede de Save The Children en Afganistán

La sede de la organización Save The Children fue atacada este miércoles por un grupo de hombres armados. El ataque comenzó con la detonación de un coche bomba que destruyó la entrada para que se abriera fuego contra las oficina de esta entidad, ubicada en Jalalabad, Afganistán.

Attaullah Khogyani, vocero de Nangarhar, informó que tras el ataque se tiene conocimiento de al menos tres personas muertas y 20 con diferentes heridas. Khogyani informó también que el asalto fue controlado y las fuerzas armadas afganas se encontraban asegurando el edificio tras el enfretamiento, en que se destaca que los agresores portaban uniformes militares y armas de asalto pesadas. (vía: El País)

El Estado Islámico, a través de su organo de propaganda, se ha adjudicado este ataque terrorista. Por su parte, Save The Children anunció que suspenderá todas sus actividades en Afganistán de forma indefinida. A través de un comunicado, mostraron datos que demostraron el peligro que ha sido para su colaboradores trabajar en ese país:

“Tan solo en 2017, según datos de Naciones Unidas, un total de 17 cooperantes murieron en el país afgano. Recordamos que el 2 de marzo de 2015 fueron secuestrados cinco trabajadores de Save the Children mientras desarrollaban labores de seguimiento de proyectos en la provincia de Tarinkot, una de las zonas más peligrosas del país por ser un enclave talibán. Un mes y medio después los cinco trabajadores fueron ejecutados a tiros por los secuestradores”. (vía: Save The Children)

Afganistán sigue siendo un foco rojo para la seguridad internacional, en donde se han atacado constantemente a las organizaciones no gubernamentales que, de alguna forma u otra, han buscado ayudar a todos aquellos que se encuentran en medio de una guerra que no pidieron pelear ni mucho menos sufrir. El caso de Save The Children es otro más que demuestra lo complejo que es tratar de proteger a las comunidades vulnerables.

La cercanía que esta región tiene con Pakistán es lo que la hace de las más peligrosas por la gran cantidad de miembros de ISIS que alberga, convirtiéndola en una de sus ciudades base y clave en este conflicto que no parece tener fin.