ONU impone las sanciones más duras de su historia contra Corea del Norte

El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad las sanciones más duras que se han aplicado contra Corea del Norte (o cualquier otro país) por la realización de su sexta prueba nuclear y el lanzamiento exitoso de un misil intercontinental la semana pasada.

“¡Ese no es un misil! ¡Es un cacahuate!”, dijo Kim al ver el arma nuclear

El paquete de sanciones incluye un límite muy corto a las importaciones de petróleo que podrá hacer y le impide comprar gas, al mismo tiempo que bloquea la principal exportación norcoreana: los textiles. También permite que las autoridades navales de los miembros de la ONU requisen embarcaciones de cualquier bandera si se sospecha que trafica materiales para la carrera armamentista de Corea del Norte y congela cualquier negocio exterior que instituciones o individuos norcoreanos tengan con y en otros países.

También se ha lanzado una alerta a las instituciones financieras para congelar las cuentas del ministro de Defensa de Corea del Norte, por considerarlo el principal impulsor de la carrera armamentista de su líder, Kim Jung-un. (Vía: Independent)

En respuesta a las sanciones aplicadas por la ONU, el régimen respondió a través de su única televisora que si Estados Unidos alteraba ilegalmente las sanciones que enfrenta la República Popular Democrática de Corea del Norte (sí, usó su nombre completo y no, no hay nada irónico ahí), más le vale estar completamente seguro de que “Estados Unidos pagará su debida deuda“, y estas medidas “traerán el mayor dolor y sufrimiento por el que ha pasado en su historia“. (Vía: The Guardian)

O sea… nada de qué preocuparse, ¿verdad?

Las nuevas sanciones tardaron una semana en votarse porque el plan que originalmente (y en privado) presentaron los Estados Unidos era mucho más severo y hubiera afectado directamente a los dos principales socios de Corea del Norte: China y Rusia. EE.UU. depende de Beijing para generar presión en el régimen de Pyongyang, aunque con el régimen de Donald Trump las relaciones se han tensado, es un aliado vital para “mantener bajo control” a Corea del Norte.

Después de una semana de negociaciones finalmente se pudo aprobar las sanciones, ¿serán suficientes?