Tercero al mando en el Vaticano es acusado de abuso sexual infantil en Australia

La policía australiana ha acusado formalmente al cardenal George Pell de varios cargos de “abuso infantil histórico”. Por estas acusaciones, el cardenal (que funge como titular de las Finanzas del Vaticano) deberá comparecer ante los tribunales de Melbourne el 18 de julio.

Originario del estado australiano de Victoria, donde inició su carrera sacerdotal, las acusaciones contra Pell son por hechos ocurridos durante su oficio en la ciudad de Ballarat (entre 1976 y 1980) y como obispo de Melbourne (de 1996 al 2001). Ya que en Australia delitos como la pedofilia no prescriben, Pell podría estar enfrentándose a, por lo menos, una docena de cargos -la policía australiana nunca determinó cuántas eran esas “varias acusaciones”.

El caso contra el cardenal lleva desarrollándose, por lo menos, dos años: en 2015, un par de detectives australianos viajaron al Vaticano a entrevistarlo, pues sus abogados argumentaron que, por condiciones de salud, no podía viajar. En diversas ocasiones ha negado los cargos y la Iglesia católica completa ha salido a defender al “tercero en mando” del Vaticano. (Vía: The Age)

A las pocas horas de haberse hecho públicas las acusaciones, Pell salió a defenderse:

“Estos problemas llevan siendo investigados dos años. Se han filtrado a los medios, es un asesinato implacable. La decisión se ha alargado durante más de un mes. Ha sido un asesinato implacable. Estoy esperando que llegue mi día en el tribunal para defenderme, soy inocente de estos cargos. Son falsos. La completa idea de abuso sexual es aberrante para mí” (Vía: El País)

Cuando este caso empezó a hacerse público, el Vaticano recibió presión internacional para separar a Pell de su cargo, pero Francisco y la curia romana se negaron y, una y otra vez, han lanzado comunicados y comentarios “aleatorios” sobre el trabajo que el Secretario de Finanzas del Vaticano hace contra el abuso infantil:

“La Santa Sede recibe con desagrado la noticia del envió a juicio del cardenal que, en el pleno respeto de las leyes civiles y reconociendo la importancia de su particpación de modo que el proceso se desarrolle de forma justa y se favorezca la búsqueda de la verdad, ha decidido volver a su país. El Santo Padre le ha concedido un un periodo de excedencia para poderse defender” (Vía: El País)

Francisco le ha dado un “permiso especial” al cardenal para que pueda separarse temporalmente de su cargo y enfrente los cargos en su contra (algo parecido a una “licencia”, si el Vaticano fuera un sistema democrático). (Vía: El Universal)

Éste es el primer caso de pederastia en niveles tan altos de la curia romana, lo que se defina en los tribunales australianos podría tener un impacto directo en la forma como la Iglesia trata a sus sacerdotes acusados: ¿ahora sí se crearán protocolos para que los sacerdotes enfrenten la justicia o seguirán siendo movidos de una arquidiócesis a otra, como ha ocurrido en México en tantas ocasiones?