Afganistán padece una crisis alimentaria que se ha traducido en hambruna. Ante este escenario, miles de familias han vendido a sus hijas recién nacidas en matrimonio.
Las niñas tienen al menos 20 días de nacidas y son vendidas en matrimonio. Esta medida resuelve, momentáneamente, la crisis económica que atraviesan algunas familias. Además de la crisis política, Afganistán experimenta una crisis alimentaria. Muchos tienen problemas para conseguir alimentos, atención médica, pues tienen pocos recursos financieros para solventarlos.
Tras la llegada de los talibanes, las mujeres perdieron territorio en el mercado laboral y académico. Fueron obligadas a recluirse en el hogar; muchas de éstas eran sostenes económicos y emocionales de familia. Por tanto, ante la falta de desarrollo laboral muchas se han enfrentado a la hambruna. En consecuencia, han tomado medidas que socialmente han sido calificado como desesperadas e inadecuadas.

En las últimas semanas se ha informado sobre familias que han vendido a sus hijas en matrimonio. Muchas de éstas tan sólo tienen 20 días de nacidas. Ya en diversas ocasiones expertos han mencionado que el matrimonio infantil tiene diversas consecuencias físicas, emocionales y sexuales en sus víctimas. Según cifras de la UNICEF el 28 por ciento de las mujeres afganas de entre 15 y 49 años se casaron antes de los 18 años. La misma organización explicó que entre 2018 y 2019 se presentaron 183 matrimonios infantiles.
Finalmente, explicaron que los matrimonios infantiles mantienen a las menores de edad en un círculo tanto violencia, en todas sus expresiones, como de pobreza.
***
Sigue la discusión masiva en nuestro canal de YouTube
