20 mil niños son explotados en la industria de la vainilla de Madagascar

La isla de Madagascar, en África, es la principal productora de vainilla en el mundo, la cual es utilizada por las más grandes marcas de chocolates, pasteles y helados.

Esta especie es la segunda más cara del mundo, sólo después del azafrán. Aunque los precios fluctúan, puede venderse entre 200 y 400 dólares el kilo. Sin embargo, las familias de recolectores reciben apenas 6 dólares por kilo. (Vía: The Guardian)

En regiones como Sava, buena parte de las familias de granjeros trabajan en esta industria. Ahí, la malnutrición y el retraso de crecimiento infantil son una realidad. Según testimonios recuperados por The Guardian, las familias no saben dónde termina la vainilla que recogen: hay personas que llegan a las localidades y se encargan de comprar y trasladar la mercancía. 

Sin embargo, algunas prácticas evidencian que el mercado se sostiene gracias a la explotación de estas familias: por ejemplo, según el presidente de una asociación de granjeros, Rajao Jean, dice que cuando los recolectores están desesperados por falta de dinero o comida, los que les compran la mercancía les ofrecen “contratos” que les compromete a fijar los precios, consiguiendo comprar aún más barato.

La situación de pobreza y marginalidad ha orillado a muchas familias a tener que incluir a los niños en la jornada laboral, aún los que están en edad escolar. Además, en Madagascar las escuelas suelen ser de paga, pues hay pocas escuelas gratuitas del gobierno.

La Organización Internacional del Trabajo estima que 20 mil niños trabajan cosechando vainilla. A pesar de que las leyes del país marcan que los niños no pueden trabajar hasta los 15 años, se calcula que alrededor de 20 millones de niños entre los 5 y los 17 trabajan en Madagascar.(Vía: The Guardian)

Las autoridades de la isla han tratado de regular el comercio de la vainilla. Sin embargo, aún no existen medidas efectivas que prevengan el trabajo infantil.