Gendarmería: sin elementos, sin inteligencia, sin presupuesto y con operativos fallidos

En 2014 el gobierno de Enrique Peña Nieto fundó la Gendarmería Nacional, la institución fue creada en el marco del combate a la inseguridad y el crimen organizado. Originalmente iba a contar con 40 mil elementos que iban a realizar tanto trabajo de campo, de análisis criminológico, así como también de inteligencia, en coordinación con las demás fuerzas federales de seguridad.

Sin embargo, el día de hoy la Gendarmería opera apenas con unos 4 mil elementos, que el el 10% del personal requerido originalmente. Esta institución de seguridad no ha podido constituirse debido a los recortes presupuestales, los cuales en esos años fueron de 200 mil millones de pesos.

Esto produjo que la Gendarmería se volviera una división más de la Policía Federal (la séptima), por tanto sus operaciones no son muy distintas a las de la institución a la que pertenece.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) presentó un informe que resultó en un balance negativo para la institución, ya que prácticamente su eficacia ha sido nula: no han bajado los índices de inseguridad y los operativos en los que ha participado han resultado ineficientes.

Asimismo, la Gendarmería no cumple con las funciones para la que fue diseñada: no hace análisis criminológico ni tampoco labores de inteligencia que le permitan intervenir de manera eficiente en labores de seguridad.

Si observamos las cifras sobre incidencia delictiva, vemos que la Gendarmería literalmente no ha marcado ninguna diferencia; por ejemplo, de 2015 a la fecha los homicidios dolosos se han incrementado en un 47%, pasando de 12 mil 568 casos entre enero y septiembre de 2015 a 18 mil en el mismo periodo de 2017.

Finalmente, la ASF detectó que el 80% de los aspirantes a la Gendarmería fueron rechazados porque no pasaron las pruebas de confianza, así que la Policía Federal tuvo que transferir de manera forzada a varios de sus elementos para cubrir plazas en la institución. (Vía: Animal Político)