BREAKING: Gana Macron en segunda ronda de elecciones francesas

Las elecciones francesas para Presidente, como ya te lo habíamos comentado, son decisivas para el devenir político del mundo. Suena a exageración y a frase que has leído un sin fin de veces, pero lo son. Hoy se llevó a cabo la segunda vuelta electoral (porque allá sí existe), y, en medio de una de las campañas electorales más extrañas de la historia del país galo, ha resultado ganador

Esta segunda vuelta ha sido la que menos ha convocado votantes, en el país que, en buena medida, inventó la democracia moderna, sólo 65.3% de los electores registrados salieron a refrendar su voto, a cambiarlo para apoyar (o para frenar) a cualquiera de las dos opciones que aparecían en la boleta: Emmanuel Macron, un joven “estrella” sin experiencia pero que ha sido construido por los medios y su propio pasado como “la salvación” frente a Marine Le Pen, a quien podríamos describir simplemente como la Donald Trump francesa. (Vía: The Guardian)

Macron, quien a partir del 15 de mayo de este año tomará posesión como presidente de la República francesa, construyó su campaña en dos frentes: como una oposición sensible, racional y “sensata” frente a la extrema derecha aislacionista, patriotera, racista, xenófoba e islamófoba de Marine Le Pen y como un “puente” para fortalecer la relación entre Francia y la Unión Europea que, tras el Brexit y el resurgimiento de movimientos de extrema derecha por todo el continente (además de la crisis constante del Euro), está atravesando uno de sus momentos más críticos desde el inicio de sus operaciones, en 1993.

Apenas ayer, en la antesala de la segunda ronda electoral, una serie de mails personales de Macron fueron filtrados a la prensa, en un movimiento que es surrealmente semejante a lo ocurrido con los mails que equipos de hackers rusos tomaron de miembros del partido demócrata en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos el año pasado. Todavía es muy pronto para saber si este pretendido ataque mediático fue orquestado también por el Kremlin (aunque intentos semejantes estuvieron ocurriendo a lo largo de toda la campaña), pero es una pregunta que, ahora, tendrá que hacerse todo país que esté por entrar en elecciones: ¿Rusia querrá atacar nuestra democracia, para qué?

Un gran número de votantes de Macron lo hicieron para no ver a Le Pen en los Campos Elíseos, y, como bien sabemos en México, un voto “en contra de” alguien más no genera las condiciones propicias para un gobierno. The Guardian entrevistó a varios electores que se encontraron en la situación de tener que elegir una opción neoliberal frente a una protofascista, como Tom, de 22 años, declaró al medio inglés:

“Lo que yo quiero es ver a Le Pen lo más lejos posible de los Campos Elíseos. No creo que Macron será bueno en ninguna forma fuera de evitar a Le Pen, pues sus políticas y propuestas siguen siendo poco claras. Me siento muy decepcionado de que no existiera un candidato izquierdista en esta segunda vuelta. Se me hace vergonzoso que, ahora, tenga que elegir entre la causa y la consecuencia de una larga serie de políticas pro-transnacionales, pues serán un trampolín para las ideas de la extrema derecha para las próximas elecciones.” (Vía: The Guardian)

La victoria de Macron resulta extraña en un país que, hasta estas elecciones, había tenido un sistema bipartidista sólido: desde la Reconstrucción, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, dos partidos habían sido siempre los “finalistas” de la segunda ronda: el Partido Socialista (que tiene una organización muy semejante al laborista inglés o al socialdemócrata alemán) y Los Republicanos (Les Republicaines) que, como el nombre deja suponer, es constituido por un grupo de tribus ideológicas y políticas semejantes al Partido Republicano de los Estados Unidos. Fuera del panorama esos dos partidos, algo cambiará para siempre en el sistema político francés, algo que se verá reflejado, también, en el resto del mundo.

El centro-derechista ganó con un margen tan amplio que no se esperaba: 65.1% contra un 34.9% de Le Pen. Quizá evitamos el fin del mundo… por esta vez.

¿Estamos a las puertas o en pleno de una nueva etapa político-electoral?, ¿algo aprenderá la clase política mexicana de lo que acaba de ocurrir en Francia? ¿algo aprenderemos nosotros?

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