Ampliar y modernizar ferrocarriles; uno de los grandes fracasos del sexenio

La ampliación de la red ferroviaria en México, tanto en transporte de pasajeros, como de mercancías, fue uno de los proyectos estrella al inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto. Sin embargo, de 19 proyectos anunciados con inversión pública y privada, solo 1 ha logrado medianamente concretarse, el tren Interurbano México-Toluca.

Al inicio del gobierno del presidente Peña, se anunciaron inversiones por 155 mil millones de pesos, distribuidos en los 19 proyectos ferroviarios antes mencionados. Lo paradójico es que la mayoría de estos proyectos se encuentran parados por falta de recursos.

El caso más sonado fue el del tren México Querétaro, el cual fue concesionado a Grupo Higa, sin embargo, el proyecto fue cancelado por conflicto de interés, ya que recordemos que esa empresa estuvo involucrada en el escándalo de corrupción de la Casa Blanca.

El otro gran proyecto ferroviario cancelado por el gobierno federal fue del tren Transpeninsular que iba de  Yucatán a Quintana Roo, el argumento fue el ajuste presupuestal de la federación para 2016, derivado de la volatilidad de los mercados financieros internacionales.

Otro proyecto que quedó varado fue el de Chiapas-Mayab, el cual fue cancelado desde el huracán Stan el 2005 y que esta administración se comprometió a reactivarlo. De hecho, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) anunció que abriría las licitaciones este año dicho proyecto, pero después las pospuso para el año próximo.

Según el investigador de la UNAM, Alejandro Álvarez Reyes-Retana, quien es especialista en el sector ferrocarrilero, los proyectos ferroviarios de la administración de Peña estaban mal diseñados desde el principio, ya que no se estableció cómo sería el esquema de participación público-privada, ni tampoco cómo serían establecidas las concesiones. Además, el diseño de los proyectos fue llevado a cabo por especialistas en líneas de metro y no en sistemas ferroviarios.

Por ejemplo, el proyecto que busca construir una línea entre Guadalajara y la ciudad de Aguascalientes, cuyo presupuesto federal es de 193 millones de pesos, se encuentra detenido por los juicios que impiden llevar a cabo la licitación. De igual forma, el Libramiento Ferroviario de Celaya lleva 2 años de retraso y se prevé que sea entregado en 2108.

El único proyecto que  pudo operarse fue el Tren Interurbano México-Toluca, sin embargo ha sido bajo acusaciones de sobrecosto. Ante los señalamientos y las críticas respecto a los proyectos ferroviarios cancelados e inconclusos, la SCT ha señalado que no quedarán a medias, sino que solo se han retrasado por las circunstancias que vive el país. (Vía: Reforma)