Totis entra en bancarrota y tiene que cerrar fábrica

Estamos en una especie de luto. Después de muchos años, en los que los Totis habitaron amablemente las tienditas de México, la empresa se declaró en bancarrota y cerrará su principal planta productora.

La empresa, dueña de memorias prematuras y joyería alimentaria de infantes, ya había experimentado dificultades desde 2012. En ese año, pasaron a ser propiedad de La Costeña, junto a todo su catálogo.

Ese cambio fue el responsable de la renovación de su imagen, que tampoco pudo ayudar a la recuperación de la marca en el mercado de golosinas.

Durante 2016, el dueño de la marca, Rafael Celorio, fungia como heraldo negro de su propia compañía, pues aunque reconoció que la recuperación no era lo esperado, confiaba en que volvería a ser exitoso…

El cambio también buscaba exportar Totis a Estados Unidos, pero aunque esto se llevó a cabo… ese éxito esperado no pudo llegar.

Solo dos años más tarde, ahora en el fatídico 2018, se dio a conocer la verdadera situación de Totis, que tendrá que cerrar por completo la fábrica en donde se producen esos sueños salados con sabor a limón y maíz.

Su planta productora, ubicada en Chiapas, fue inaugurada en 2005 con toda la expectativa de llevar el producto a más países de Latinoamérica, después de que comenzaran a experimentar en el mercado centroamericano.

Esta planta era la piedra angular para que Totis siguiera su tradición de casi 30 años, misma que se desplomó 13 años después entre el olvido generalizado que nos hacía verlas solo en fiestas infantiles.

Durante los 41 años que vivió esta marca, logró consolidarse en la mente del consumidor mexicano como una de las botanas que cambian el nombre genérico del producto por su marca.

Sin embargo, esto no fue suficiente para enfrentarse a un mercado en el que terminó perdiendo ante la presencia de compañías transnacionales como Sabritas y Barcel, que ofrecen mayor cantidad de productos y gran cantidad de variedades.

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Habría que aclarar que esto no representa, explícitamente, el final de Totis. Ante su bancarrota, puede ser absorbida por otra empresa que quiera posicionar nuevamente estas frituras en el mercado, de lo contrario tendrá que conformarse con pasar a ser otra leyenda urbada alimentaria.

Con información de Noticieros Televisa