Como canción de Galatzia: Sepomex encontró drogas entre sus envíos

El Servicio Postal Mexicano (Sepomex) informó al periódico El Universal que, desde 2013, ha detectado que sus servicios han sido utilizados para el envío de drogas y estupefacientes.

Hay dos cosas que todos sabemos del correo: nunca sabes cuándo o si llegará, y, bien que mal, es un servicio bastante barato. Más por lo segundo que por lo primero, pareciera que varios narcomenudistas han decidido utilizar a esta empresa paraestatal para mantener el anonimato (y, también, para no moverse mucho de sus casas) y hacer llegar cómodamente las drogas que sus clientes necesiten a sus casas. (Vía: MX Político)

No sabemos cómo funciona el proceso de elegir: ¿hay un menú?, ¿es una tienda en línea?, ¿a las cuántas órdenes el envío es gratis? Lo que Sepomex sí sabe es que en los costales, en las motos y en los camioncitos de sus carteros se mueve, como dice la canción “tashas y perico”.

El primo de un amigo de Plumas Atómicas nos informa que, de hecho, sí existen servicios en internet que ponen en contacto a dealers con clientes, y éstos envían por correo (legal, ilegal o esos que no son ni uno ni otro) la droga al domicilio del cliente.

Según el Sepomex, la marihuana y el cristal son las drogas que más se envían, mientras que la cocaína y la heroína son las que menos.

Vía: El Universal

En la legislación vigente, la Ley del Servicio Postal Mexicano de 1986, no está explícitamente prohibido el envío de drogas, estupefacientes o cualquier enervante, sin embargo, hay un artículo “paraguas”, en el que se prohibe la circulación por corre postal “los [empaques y sobres] que en su envoltura y los abiertos que por su texto, forma, mecanismo o aplicación sean contrarios a la ley, a la moral o a las buenas costumbres” (Vía: El Universal)

Entonces… ¿mejor agarramos los sobres con guantes o nos ponemos un pasón?