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Detenido por querer leer en una biblioteca pública del Metro

“Me llevan a Juez Cívico de Guerrero, mi cargo: haber querido leer en una biblioteca del Metro”, escribió José Luis Gallegos en su muro de Facebook. Así fue como nos enteramos de una de las detenciones más ridículas e insólitas que hayamos visto en CDMX.

En efecto, el joven egresado de la UNAM fue detenido por querer leer en una biblioteca cuya ubicada en el Metro Chabacano. El problema surgió porque una funcionaria le aseguraba que esa biblioteca era privada, exclusiva para los trabajadores del Metro, no para los usuarios. Gallegos aseguraba que la biblioteca era pública.

¿Quién tenía la razón? Por desgracia, la pequeña disputa se tuvo que dirimir en un juzgado.

Gallegos subió a Facebook el video donde la funcionaria le exigía retirarse y llamaba a la policía asegurando que el servicio era únicamente para trabajadores del Metro y sus familiares.

Sin embargo, esta y las demás bibliotecas del Metro son públicas según la Ley de Bibliotecas de CDMX.

Gallegos fue trasladado desde Chabacano al Juzgado Cívico ubicado en la esquina de Zarco con el Eje 1 Norte, a un lado del Metro Guerrero. Ahí tuvo que pasar 5 horas, de forma completamente innecesaria, pues todo terminó cuando la jueza determinó que Gallegos siempre tuvo la razón y que esa biblioteca era pública, libre para cualquier usuario del Metro, como lo anunció el mismo Gallegos publicado en la red social.

Podemos entender que la funcionaria haya creído férreamente que era una biblioteca privada, la duda es cuando nació el malentendido: ¿a quién se le ocurrió que una biblioteca que se creó para todos los usuarios era exclusiva de los trabajadores?, ¿en qué momento se les extravió la brújula sobre la naturaleza del lugar?

Uno nunca debería menospreciar las enormes maravillas que te ofrece el Metro de la Ciudad de México: con 5 pesos un usuario puede viajar, leer, ser detenido, trasladado a un juzgado afuera de otra estación del Metro y regresar a su casa. Tantas diversiones, un día entero de tu vida, por 25 centavos de dólar.

Al menos, después de toda este insufrible e innecesaria detención, quedó más que claro que #LeerNoEsDelito.

Muchos medios recibimos esta aclaración sobre la Biblioteca Benito Juárez ubicada en el Metro Chabacano. ¿Entonces por qué entonces se enlista a las bibliotecas del Metro como públicas en una ley y por qué una jueza dictaminó que esto era cierto? ¿Acaso miente el joven sobre lo que determinó la jueza? ¿Esta biblioteca específica está fuera del marco de dicha ley?

¿Ustedes qué opinan?